Un robot, más pequeño que un cabello, tiene diminutas patas que le permiten moverse fácilmente y podría inyectarse en el torrente sanguíneo para atacar tumores desde su origen y llevar medicamentos a zonas específicas dentro del cuerpo.

Está hecho con Platino (Pt), Titanio (Ti)  y Silicio (Si)  y puede soportar acidez y temperaturas extremas.

Sus patas están inspiradas en el origami y se doblan de manera controlada para moverse.

Con una sola oblea de silicio de aproximadamente 10 cm, los científicos de la Universidad Cornell , en Estados Unidos, pueden crear hasta un millón de ellos.

Sin embargo, los investigadores creen que por ahora su aplicación práctica tardaría todavía varios años más.

Fuente: agencias