Los náuticos no sienten lo duro sino lo tupido. Apenas empezaban a reanudar operaciones, tras el paso de la tormenta tropical Gamma,  cuando el huracán Delta los obligó a resguardar de nuevo sus embarcaciones.

Aunque Delta no causó mayores daños a la infraestructura hotelera del destino, a los náuticos los dejó sin uno de sus principales activos: los muelles.

La mayoría de los cuales reportan severos daños que impedirán que puedan reanudar operaciones con la celeridad que esperaban.

El presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo, Francisco Fernández, informó que buena parte de los muelles resultaron afectados, lo cual representa una pérdida de cientos de millones de pesos, pues se hundió también alrededor de cinco por ciento de las embarcaciones.

Fuente: 24 horas