Por Rubén Arizmendi

El Senado de la República amaneció cercado por diversos grupos de colectivos que se aponen a la desaparición de los 109 fideicomisos, entre ellos, familiares de víctimas de desaparecidos, ex braceros, científicos, investigadores, así como la familia Lebarón que se suma a sus demandas, y sólo han podido ingresar algunos legisladores, asesores y trabajadores.

Personal de resguardo del recinto legislativo pretendieron impedir el paso a algunos manifestantes por la calle de Madrid, lo que provocó un conato de bronca; sin embargo, minutos después los ánimos se relejaron cuando algunos mostraron un performance en el que cargaban un ataúd con el logotipo de Morena, amenizado con baile y música.

Para el presidente de la junta de coordinación política, Ricardo Monreal, se trabaja en condiciones difíciles para la realización de las tareas propias del Senado. Desde sus redes sociales expresó que hay situaciones anormales, pues se anuncian protestas e inconformidades, que desde la semana pasada originaron dos paquetes legislativos: la extinción de los 109 fideicomisos, que debe ser atendido hoy en comisiones y mañana se sube al Pleno el dictamen para su debate y conclusión y, el otro, la Ley de Puertos con el fin de militarizar los mismos.

Ambos dictámenes están pendientes, además de lo relativo a la eliminación del fuero constitucional, así como varios nombramientos. “Hay mucho trabajo, lo vamos a hacer con respeto”, dijo al advertir a aquellos que deben acudir al Senado por alguna gestión, tomen precauciones, “el ingreso y acceso es difícil”.

Reiteró que se actuará con responsabilidad y seriedad en el análisis ponderando los dictámenes con mucha honradez intelectual.

Ricardo Monreal ofreció disculpas a los vecinos del Senado por las protestas que se sentirá en estos días, mientras que a los manifestantes los exhortó a que lo hagan pacíficamente y prometió que se les va a atender.