Con los resultados de la Cuenta Pública de 2019 de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) se confirmó que el combate a la corrupción del Presidente Andrés Manuel López Obrador es una farsa, aseveró la coordinadora del PRD en la Cámara de Diputados, Verónica Juárez Piña.

Tras un retraso de varios meses ocasionando por la emergencia sanitaria, la ASF entregó el 30 de octubre a la Cámara de Diputados 487 informes individuales del gasto público ejercido en 2019 por los tres órdenes de gobierno.

Del monto total observado, 25 mil 748 millones de pesos, 14 mil 047 mdp, es decir, 54.6%, correspondió a falta de documentación comprobatoria; 8.0% a pagos improcedentes o en exceso; 6.5% a recursos o rendimientos financieros no ejercidos, devengados, ni comprometidos y sin ser reintegrados a la Tesorería de la Federación y 4.9% a transferencias de recursos a otras cuentas bancarias, 26% restante correspondió a otros conceptos.

Juárez Piña destacó que del monto total observado, 83.1% fue determinado en las auditorías realizadas al gasto federalizado programable, 13.2% a las revisiones del cumplimiento de las disposiciones de la Ley de Disciplina Financiera y 3.7% restante a la distribución de las participaciones federales.

“En el caso del Gobierno federal resulta preocupante esta revisión del órgano de fiscalización no incluya los programas prioritarios del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, como Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida o Becas Benito Juárez; ni las megaobras como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas o el aeropuerto de Santa Lucía”, puntualizó la perredista.

Resaltó que esos programas y proyectos son donde el Gobierno federal está destinando la mayor parte del presupuesto público, incluso en el marco de la emergencia sanitaria y de la crisis económica.

Por esto, destacó no sólo se contradice el supuesto combate a la corrupción, sino que coloca un manto de impunidad sobre estos programas y megaproyectos que son prioritarios del Presidente “que además se están utilizando con fines clientelares rumbo a las elecciones de 2021.”

Juárez Piña alertó también que una de las dependencias con el mayor número de observaciones es la Secretaría de Salud, lo que obedece a la decisión presidencial de otorgar los contratos del sector sin licitaciones de por medio, que ha resultado contraproducente porque en muchos casos se han entregado equipos a sobreprecio e inservibles y se ha generado desabasto de medicamentos.

Puntualizó que de acuerdo a la ASF de los 25 mil 748 mdp que se deben aclarar en el primer año de este gobierno, los fondos y programas del sector Salud representan 80.76% del monto total observado.

Según el órgano de fiscalización la suma de tres programas del ramo da 20 mil 794.1 millones de pesos, siendo el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (Fassa) el que resultó con las mayores irregularidades, al no justificar 9 mil 536.6 millones de pesos.

“El Seguro Popular no pudo justificar el destino de 8 mil 499.6 millones, en tanto que el Programa de Atención a la Salud de Medicamentos Gratuitos para la Población sin Seguridad Laboral, tiene pendiente de aclarar 2 mil 667.9 millones de pesos.

Por esta razón, enfatizó la líderes del PRD, el Fondo de Salud para el Bienestar no debería desaparecer hasta solventar las irregularidades y el propio fondo se haya auditado.

La diputada también señaló el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pues la renegociación de los llamados “contratos leoninos” costará más de 6 mil 800 millones de pesos, que es un daño patrimonial que debe ser castigado, exigió.

“El Gobierno federal no sólo causó un daño irreparable a la población al aplicar una política de austeridad irresponsable en el sector de salud e implementar una política fallida contra la pandemia; sino que ha hecho un uso poco eficiente y opaco de los recursos públicos”, acusó Juárez Piña.

Por ello, manifestó que la ineficiencia, la falta de transparencia y el despilfarro del erario también es corrupción y han costado vidas, “lo acepte o no López Obrador”.

Fuente: 24 horas