El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, con 443 votos a favor, cero en contra y una abstención, el dictamen que prohíbe el uso del castigo corporal contra menores, así como actos de fuerza que atenten contra la integridad física o psíquica de niñas, niños y adolescentes.

El documento, que reforma los artículos 423 del Código Civil Federal y 47 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, se remitió al Senado para sus efectos constitucionales.

Se aceptó la modificación de la diputada Adela Piña Bernal (Morena), quien consideró inviable e improcedente la reforma al artículo 170 de la Ley General de Educación, cuando el ejercicio de la violencia contra un educando no puede ser considerado como una simple infracción administrativa.

El dictamen precisa que de acuerdo con UNICEF se debe entender el castigo corporal como el uso de la fuerza con la intención de causar cierto grado de dolor o malestar, por leve que sea, como, por ejemplo, pegar a los niños, bien con la mano o con el uso de algún objeto.

Otros métodos de disciplina se basan en la violencia psicológica, que incluye agresión verbal, amenazas, intimidación, denigración, ridiculización, culpa, humillación o manipulación para controlar.

La reforma al artículo 423 del Código Civil Federal menciona que quienes ejerzan la patria potestad o tengan a niñas, niños y adolescentes bajo su custodia, tienen la obligación de observar una conducta que les sirva de buen ejemplo. La facultad de corregir no implica cualquier acto de fuerza o violencia que atenten contra la integridad física o psíquica en los términos de lo dispuesto por el artículo 323 Ter de este Código.

Respecto a la fracción I del artículo 47 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, amplía el campo de protección ante cualquier situación de violencia que se presente como la física, psicológica, agresiones verbales, amenazas, intimidación, denigración, ridiculización, culpa, humillación o manipulación.

Bienestar de la niñez y adolescencia

Al fundamentar el dictamen, la presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia, diputada Rosalba Valencia Cruz (Morena), expuso que el castigo corporal se ha realizado durante generaciones. Mediante lesiones físicas y castigos corporales se empleaba una manera de educar, corregir y dirigir el camino; sin embargo, crearon inseguridades en niñas, niños y adolescentes, incluso hasta adicciones y resentimiento.

Resaltó que con el objetivo de fortalecer el marco jurídico, hoy se aprueban reformas para erradicar el castigo corporal, previniendo la situación de realizar cualquier conducta que atente contra la integridad física o psíquica de niñas y niños.

Con ello, dijo, se busca ampliar el campo de aplicación de la propuesta de una manera más integral, en la cual se engloban los tipos de violencia ejercidos en contra de niñas, niños y adolescentes.

Se busca sancionar a quien realice cualquier tipo de violencia que atente contra la salud, integridad y seguridad este sector de la población, de manera específica en los centros escolares, con independencia de las infracciones que pueden cometer los docentes.

Valencia Cruz precisó que las reformas contribuyen al bienestar de la niñez y adolescencia. “No permitamos más actos que vulneran sus derechos humanos; nada ni nadie por encima de la integridad y bienestar de nuestra niñez y adolescencia”.

No hay que ser indiferentes al castigo corporal

La promovente de la iniciativa dictaminada, diputada María de los Ángeles Gutiérrez Valdez (PAN), expresó que no se puede ser indiferente ante un tema tan importante como la violencia física conocida como castigo corporal, y precisó que las medidas de disciplina deben ser abordadas desde una perspectiva de política pública.

Señaló que el derecho de las niñas, niños y adolescentes a una vida libre de violencia es reconocido por la Convención de los Derechos de los Niñas, Niños y Adolescentes, imponiendo la obligación de los Estados de protegerlos de maltratos de padres, madres o cualquier otra persona.