Familiares de personas que fueron víctimas de violaciones graves de derechos humanos entraron hoy sin autorización a la Secretaría de Gobernación (SG) y adelantaron que podrían quedarse en dicho lugar hasta que las autoridades agilicen las investigaciones sobre sus casos.  

Se trata de Silvia Castillo, madre del joven Alan Francisco Ibarra, asesinado en marzo de 2019, y los padres de Lía, una pequeña que fue víctima de abuso sexual en 2017 –ambos casos en el estado de San Luis Potosí–, quienes a principios de septiembre participaron en la “toma” del edificio de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que se ubica en el Centro Histórico, y unos días más tarde salieron de dicha sede.

Castillo escaló las rejas metálicas que resguardan el inmueble, sobre la calle de Abraham González, y logró trepar hasta un barandal del primer piso, desde donde comenzó a anunciar con un altavoz el propósito de su acción.

“Señor Presidente, aquí estamos la señora Silvia Castillo, madre de Alan Francisco, y también está la señora Marcela alemán, madre de Lía. Lo único que queremos es justicia, no queremos dinero, queremos justicia. Tomamos la CNDH, pero el juez, por tanta corrupción, tanta injusticia en el estado de San Luis Potosí… y ahora estas como estamos aquí en la Secretaría de Gobernación y lo único que queremos es justicia, ser escuchadas”, señaló la mujer.

En el mismo sentido, Roberto Cuello Lubín, padre de una pequeña víctima de abuso sexual, enfatizó: “Queremos justicia y que no haya nadie sobre la ley. Estamos esperando, señor López Obrador, para que nos haga justicia y que nos atienda”. 

Como informó este diario en su momento, las tres personas que en este momento se encuentran en la SG participaron el miércoles 2 de septiembre en la “toma” del inmueble de la CNDH ubicado en República de Cuba 60, del cual salieron el día 4 de ese mismo mes, luego de alcanzar un acuerdo con el organismo autónomo para que sus peticiones fueran atendidas.

Al sitio donde este viernes entraron los manifestantes acudieron el Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México y policías que resguardan la zona.

Según fuentes oficiales, ya se dirigen al lugar representantes de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la CNDH y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la SG.

Fuente: La Jornada