El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, hablará el miércoles sobre los desafíos que enfrenta el país por la festividad del Día de Acción de Gracias, que este año estará marcada por un aumento de casos de coronavirus y una ola de impopulares restricciones sanitarias.

El discurso buscará dar ánimos a los estadounidenses y se concentrará en los sacrificios que están haciendo de cara a las festividades de final de año, dijo su despacho, en momentos en que funcionarios de todo el país han pedido a las personas que permanezcan en sus hogares y eviten grandes aglomeraciones que pueden propagar el COVID-19.

Biden, quien reveló el martes a su equipo de política exterior y seguridad nacional, dando comienzo a la transición formal de poder en la Casa Blanca, ha prometido que su Gobierno tendrá como prioridad la lucha contra la pandemia.

El martes, el número de pacientes hospitalizados por coronavirus en Estados Unidos sobrepasó los 86.000, un máximo histórico, en tanto que la cifra de fallecidos alcanzó 257.000.

El rápido avance de las infecciones tiene abrumadas a las redes de salud y puso bajo una enorme presión los recursos médicos, ya que en promedio unos 171.000 estadounidenses dan positivo por la enfermedad cada día y alrededor de 1.500 pierden la vida.

Y nadie parece estar siguiendo las advertencias sobre viajes.

Millones de estadounidenses han inundado los aeropuertos y carreteras en los días previos al feriado de Acción de Gracias, lo que generó la jornada más ajetreada del transporte en Estados Unidos desde los primeros días de la pandemia en marzo.

Biden, que planea pasar Acción de Gracias en su casa en Delaware con algunos miembros de su familia, dijo el martes que su equipo ha podido coordinarse con el Gobierno del presidente Donald Trump sobre la respuesta a la pandemia, la distribución de vacunas y la seguridad nacional desde que el lunes se inició el proceso formal de transición.

La Casa Blanca también entregó a Biden la autorización para comenzar a recibir los informes de inteligencia diarios en su calidad de próximo presidente.

“Es algo ya se nos ha ofrecido”, dijo Biden a periodistas el martes. “No los recibí hoy. Vamos a hacerlo en base regular”.

Trump ha llevado adelante una fallida estrategia legal para revertir los resultados de las elecciones del 3 de noviembre, denunciando -sin mostrar evidencia sólida- que hubo un fraude generalizado.

Críticos han dicho que la negativa del presidente republicano a aceptar la derrota ha minado la capacidad de Biden de combatir la pandemia de coronavirus y lidiar con amenazas de seguridad nacional.

Fuente: Infobae – Simon Lewis