La Junta de Gobierno del Banco de México dejó sin cambio la tasa de fondeo, en 4.25%, hilando un segundo mes consecutivo en la pausa del ciclo de recortes que se mantuvieron durante 14 meses.

“Esta pausa brinda el espacio necesario para confirmar una trayectoria convergente de la inflación a la meta”, reiteraron por segundo anuncio consecutivo en el comunicado.

La decisión fue tomada por mayoría, con dos votos a favor de un recorte de un cuarto de punto.

En el comunicado destacaron que hacia adelante “la conducción de la política monetaria dependerá de la evolución de los factores que inciden en la inflación general y subyacente, en sus trayectorias previstas en el horizonte del pronóstico y en sus expectativas”.

De acuerdo con lo descrito en el comunicado, los miembros de la Junta de Gobierno consideraron que “el balance de riesgos alrededor de la trayectoria esperada para la inflación es incierto”, pese a reconocer que la inflación pasó de 4.09% a 3.33% entre octubre y noviembre, debido a la menor variación anual de las mercancías no alimenticias, asociada a la mayor extensión e intensidad de las ofertas por El Buen Fin.

Ahí mismo, la Junta de Gobierno identificó tres riesgos al alza para la inflación:  

  1. Presiones en la inflación subyacente por la recomposición del gasto hacia las mercancías.
  2. Episodios de depreciación cambiaria.
  3. Diversas presiones de costos para las empresas.

La decisión fue tomada por los cinco miembros de la Junta de Gobierno y resultó la última en la que participó el decano del cuerpo colegiado, el Subgobernador Javier Guzmán Calafell.

Fuente: Yolanda Morales – El Economista