Consecuencia de la emergencia sanitaria mundial por la COVID-19, en los países latinoamericanos, entre ellos México, se registra un fenómeno de hipervulnerabilidad, es decir, aquellos considerados como los más vulnerables de una sociedad, por variables socioeconómicas, étnicas o de género, son los más vulnerados en la toma de decisiones de estado en pro de proteger el derecho a la salud, afirmó la académica de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alejandra Flores Martínez. 

Al participar en el Coloquio Internacional Virtual “Las transformaciones del Estado Constitucional en la pospandemia COVID-19”, la investigadora de la Facultad de Derecho de la UAEM abundó sobre los límites y acciones que el Estado a nivel internacional ha tomado para contrarrestar el contagio de COVID-19, al referir que privilegiar o establecer como una estrategia el disminuir o suspender derechos es retroceder. 

Aseveró que es necesario impulsar la comunicación entre el derecho y la ciencia para implementar un tratamiento y estrategia adecuada ante cualquier pandemia. “En México vemos cómo crece la pobreza extrema, el desempleo, la deserción escolar, la violencia doméstica hacia niños y mujeres”. 

Sostuvo que el contexto que vivimos a nivel internacional nos debe conducir como sociedad a cuestionar si las medidas sanitarias funcionaron, ya que “los esfuerzos equivocados por detener la propagación del virus han provocado un incremento en el volumen de trabajos no remunerados que recaen principalmente sobre las mujeres, las mujeres en situación de pobreza, las madres solteras y las personas que desempeñan trabajos esenciales; además, aquellas pertenecientes a minorías étnicas y racializadas están siendo relegadas a los márgenes de la sociedad, incluso más que antes”. 

Alejandra Flores Martínez consideró urgente mirar las estrategias aplicadas para revertir la pandemia bajo una óptica integral, con la finalidad de evitar el retroceso en la protección de los derechos humanos y fomentar la responsabilidad social que conlleva la emergencia sanitaria, pugnando no solo por el respeto de la vida humana sino también ante cualquier expresión de vida.