La agricultura urbana busca que los ciudadanos tengan una comprensión profunda de la tierra, con el propósito de habitarla y protegerla, afirmó la especialista Ireri Elisa Origel Rodríguez, en la Universidad Autónoma del Estado de México. 

Explicó que los huertos urbanos emergieron en diversas ciudades como focos de transformación social y ambiental. “Fueron impulsados y creados para visibilizar la urgente necesidad de reconectarse con la naturaleza”.  

Al dictar la conferencia en línea “Huertos urbanos: conservación, alimentación y educación”, a través de las redes sociales de la Dirección de Desarrollo e Investigación Cultural, sostuvo que la agricultura no se puede reducir a aspectos técnicos y productivos. Es necesario, puntualizó, dignificar y visibilizar a los agricultores y campesinos, así como su experiencia y conocimiento. 

La egresada de la Universidad Internacional de Andalucía, España, dio algunas recomendaciones para tener un huerto en casa. “Es necesario que cuente con sol al menos cinco horas al día y se pueden utilizar recipientes reciclados para sembrar, que tengan 30 centímetros de profundidad, como huacales, llanta, botellas de PET o costales”. 

La especialista refirió que es necesario regar las plantas, dependiendo su especie, por lo regular, una vez al día. Del mismo modo, recomendó conseguir semillas locales, nativas o criollas que existan en la región donde resida la persona que desee tener un huerto, lo cual permitirá que sean más resistentes. 

Consideró que uno de los retos actuales de la agricultura es que la alimentación de la mayor parte de la población gira en torno a comida ultra procesada.  

Además, aseveró que hay un gran desperdicio de alimentos, uso excesivo de agroquímicos, abandono del campo, así como monopolios en la industria de la agricultura. 

Todos estos problemas, finalizó Ireri Elisa Origel Rodríguez, repercuten en una dieta poco balanceada y, por ende, en problemas de salud pública, entre los que se encuentran la obesidad, el sobrepeso y la diabetes.