Por: ‘El que mira’.

¿Recuerda usted la película Enemy, de 2013, protagonizada por Jake Gyllenhaal? Si no la ha visto, se la recomiendo ampliamente. No es para toda la familia, pero si gusta del terror psicológico, la va a disfrutar. Hago referencia a esta obra cinematográfica porque en ella vemos a un hombre que debe enfrentarse contra otro completamente idéntico. 

Así pasa con nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador. Todos los días debe salir a enfrentarse con lo que según él repudia y rechaza, pero que al mismo tiempo defiende y representa, es decir: corrupción, impunidad, opacidad, nepotismo… López Obrador es su propio antagonista, y su peor enemigo. 

Esto es resultado, claro, de la débil y desorganizada oposición que, lamentablemente, sí está moralmente derrotada en el más amplio sentido. No pueden ni asomar la cabeza porque de inmediato caen por su propio peso, o como dicen por ahí: “para tener la lengua larga, hay que tener cola corta”.

Un principio básico que cualquier persona con un poco de conocimiento en torno a la imagen pública y el manejo de crisis le podrá corroborar, es que la imagen de la institución permea en sus miembros y viceversa; no pueden venir PRI, PAN y PRD a señalar todos los actos sucios de la ‘cuatrote’, por muy jóvenes y nuevos que sean los voceros, si detrás de ellos cargan todo el historial del salinismo, zedillismo, foxismo, calderonato y peñismo. 

Estos últimos son los que el grueso de la gente recuerda, pero no podemos dejar de lado, por ejemplo, al expresidente Luis Echeverría Álvarez, con el fracasado modelo de “desarrollo compartido”, o a Adolfo Ruíz Cortines, quien tenía un plan de Gobierno de “austeridad y moralización”. ¿No le suena? 

Así, Morena tampoco no puede venir a hablarnos de pureza y bondad cuando defiende a un presunto violador entre sus filas, y mantiene vigente a uno de los más voraces dinosaurios del priato en la Comisión Federal de Electricidad. Conclusión: una vez más, no hay para dónde hacerse. 

A López Obrador le sigue funcionando muy bien la máxima de “divide y vencerás”, pero como ciudadanía no lo podemos permitir otra vez; tampoco nos podemos permitir otro periodo de maximato, como el de Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortíz Rubio y Abelardo Rodriguez, que es exactamente lo que hemos permitido durante estos últimos tres años con el poder concentrado en el despreciable guinda. 

El peor enemigo de López Obrador es el propio Andrés Manuel, y por ventajoso que esto pueda sonar para cualquiera, es de lo más peligroso que hay puesto que él se pega, y él se soba, mientras el resto sigue siendo un simple espectador. Así tardaremos mucho en alcanzar la prosperidad que México necesita y, sobretodo, que México merece. 

Por lo tanto, basta con echar un vistazo rápido a la historia del país; a las leyes simples de la física, para darnos cuenta de que, las mejores fórmulas son las que distribuyen las fuerzas en distintos puntos, porque de lo contrario, el colapso es inminente, ya sea una superficie o un país entero. 

Miguel Alemán Velasco escribió en 1996 que “el presidente no tiene tiempo para escuchar, menos para reflexionar”; más de 20 años después, la frase sigue más vigente que nunca… Yo #SóloDigoLoQueVeo. 

JUEGO DE CARTAS:

PAÑUELITO BLANCO: ¿Cuántas veces hemos visto al Primer Mandatario sacar su mentado “pañuelito blanco” en las conferencias matutinas? Lo curioso es que, luego de este gesto universal de paz y rendición, es el primero en volver a sacar la artillería pesada y atacar a quienes nos califica como “sus adversarios”. Ya sea El Universal, Reforma, Loret de Mola, Carlos Tomasini, Alejandro Lelo de La Rea, o los caricaturistas, siempre somos los comunicadores quienes estamos en su contra, siempre hay otro culpable, él no hace nada mal. Desde aquí, a título personal, mi respaldo y solidaridad entera para con todos ustedes, periodistas. //TEXCOCO: La semana pasada le mencioné en este espacio que la realización del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco hubiera costado alrededor de 305 mil millones de pesos, pero el sábado pasado nos enteramos de que, de acuerdo con los cálculos de la Auditoría Superior de la Federación, el costo total de cancelar el proyecto será de más de 331 mil ,996 millones 517 pesos. Como siempre, nos salen caras las ocurrencias de nuestro inquilino de Palacio Nacional. //ENERGÍA: ¿Se quedó usted sin luz la semana pasada? Bueno, puede culpar al neoliberalismo, a Estados Unidos, al clima… ¡A quien guste, excepto… a quienes dirigen la nación! En agosto de 2020 el presidente aseguró que México no necesitaría importar gas en los próximos 30 años porque había excedentes, seis meses después: apagones en casi la mitad del territorio nacional y aseguró que compramos barcos de gas natural para enfrentar el problema. Afirmó, para variar, que su Gobierno no es responsable de la falta del hidrocarburo para generar energía eléctrica. -¿Ya ve lo que le digo? Él se pega y él se soba-. Hablando de suministro eléctrico, en marzo de 2020 Andrés Manuel criticó la instalación de aerogeneradores en La Rumorosa, Baja California, porque “producen contaminación visual”. Añadió que “nunca más permisos para afectar el medio ambiente, para la contaminación visual. Hay que respetar la naturaleza, esto es patrimonio de la humanidad”, dijo en aquel entonces. Es decir, para él más vale usar carbón -que provee el senador de Morena, Armando Guadiana, conocido como “el rey del carbón”, y compadre de Manuel Bartlett- antes que usar energía eólica o solar, “pues porque se ven feos”. //ROMPER EL PACTO: La semana pasada las activistas feministas de México y latinoamérica llamaron a #RomperElPacto, en referencia clara al pacto implícito de la estructura patriarcal que solapa y justifica los actos de violencia y abuso hacia las mujeres. No es, cómo muchos lo entendiendo, un “pacto secreto, escrito y firmado” entre hombres; el pacto es cuando te quedas callado ante una injusticia de género. A esas prácticas son a las que debemos decir #YaChole //NOTIMEX: Este fin de semana se cumplió un año del estallido de la huelga en la Agencia Informativa del Estado, y tanto San Juana Martínez como su estructura, se siguen burlando de las Instituciones y de los trabajadores. Desde aquí todo mi respaldo, y un fuerte abrazo a Adriana Urrea. 

PD: Los reporteros, comunicadores e informadores no somos enemigos de nadie, sólo aliados de la verdad.