En medio de una pobreza y una desigualdad social crecientes, el presidente prepara su noveno informe propagandístico mientras sigue destruyendo las bases institucionales y la legalidad del país; sus acciones nos recuerdan sus dichos cuando mandó al diablo las instituciones, afirmó el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, quien defendió la independencia del INE como árbitro de las próximas elecciones.

“López Obrador no tiene que estar opinando de las resoluciones del INE, debe ubicarse en su responsabilidad como jefe de Estado, no como jefe del partido de Morena, recordemos que como candidato derrotado en 2006 demostró su perfil autoritario y fuera de la legalidad, ahora lamentablemente como presidente busca seguir mandando al diablo a las instituciones, a la Constitución y a las leyes”, denunció.

A lo largo de dos años de un gobierno destructor, el presidente no quiere que nadie lo vigile, quiere regresar a la total opacidad y discrecionalidad de los años setentas, no quiere los datos de los organismos autónomos porque evidencian el fracaso de su gobierno, recordemos que él siempre tiene otros datos, el presidente ha buscado debilitar las instituciones y los contrapesos mediante leyes que están cuestionadas ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde están pendientes de resolución más de 40 controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad, explicó.

Es en este contexto, dijo el líder panista, donde deben ubicarse los ataques del presidente y el partido oficial al Instituto Nacional Electoral. “El objetivo del gobierno y su partido está muy claro: desacreditar al INE, porque quieren controlar las elecciones y decidir quién gana y quien pierde, como ocurría en la época de los presidentes Luis Echeverría y López Portillo, o del ahora destacado morenista, Manuel Bartlett, cuando tiró el sistema como Secretario de Gobernación”.

El presidente actúa con doble moral y doble vara. Cuando las decisiones del INE le convienen lo celebra, pero cuando les niega candidaturas a los suyos por violar la ley, se enfurece porque, en el fondo, no le interesa el respeto a la Constitución ni a la ley, sino que todo mundo se apegue a sus órdenes y sus caprichos.

“Al menos, López Obrador ya se quitó completamente la máscara feminista, porque no había querido defender de frente al presunto violador Félix Salgado, ahora, todo les queda muy claro a las mujeres que le pedían romper el pacto: “Félix Salgado el presunto violador, es el candidato del Presidente” señaló.

Como ya es tradición morenista, agregó Cortés Mendoza, el noveno informe del Presidente López Obrador será de autoelogios y totalmente opuesto a la realidad del país, pues en 27 meses de gobierno no ha podido dar ningún resultado positivo en los temas sustanciales para la mayoría de las y los mexicanos.

En ese tiempo, explicó, lo único que ha predominado son las confrontaciones del Ejecutivo federal con grupos de la sociedad y los permanentes ataques contra las instituciones autónomas del Estado, confirmando con ello el incumplimiento de todas las promesas hechas en salud, economía, seguridad, Estado de Derecho y combate a la corrupción.

“Por eso, en Acción Nacional expresamos que ha llegado el momento de ponerle un alto a Morena y su gobierno. En lugar de ponerse a gobernar y dar resultados, en los 27 meses que llevan en el poder sólo se han dedicado a confrontar y a dividir a los mexicanos. Desafortunadamente, éste ha sido un gobierno de ocurrencias, mentiroso y manipulador. Un gobierno de mucho ruido y pocas nueces”, sostuvo.

El informe del miércoles 30, señaló el líder panista, será un acto más propagandístico de López Obrador previo al arranque de las campañas electorales, porque jamás aceptará su responsabilidad en el mal manejo de la pandemia y en la muerte de más de 200 mil mexicanos oficialmente reconocidos, muchos de los cuales pudieron haberse evitado si se hubiera actuado con prevención, sensibilidad y con criterios científicos.

“Tampoco reconocerán el uso electoral que le están dando a las vacunas para tratar de favorecer a los candidatos de Morena ni el abandono a los trabajadores, campesinos y pequeños empresarios. Por eso, señalamos que el informe de López Obrador se convertirá en un canto de sirenas, como todos los anteriores, para seguir engañando con total cinismo a los ciudadanos”, declaró.

Cortés Mendoza dijo que el gobierno morenista se lavará las manos y no se hará responsable de los 2.9 millones de empleos perdidos por la falta de apoyos al sector productivo, así como de la expansión del crimen organizado en el 35 por ciento del territorio nacional. Tampoco se harán responsables del incremento de los homicidios, feminicidios y secuestros, del aumento de los precios de las gasolinas, del encarecimiento de la canasta básica para las familias más pobres, ni del desabasto de medicamentos.

En lo que va de su gobierno, destacó el dirigente, López Obrador se ha vanagloriado de la embestida contra las instituciones autónomas como el INE, INAI, CONEVAL, el INEGI y hasta la ASF, porque no le gustan las cifras que reportan estos organismos, no le gusta que nadie le audite el ejercicio del gasto público y porque no ha sido capaz de entender que México no es una monarquía sino una democracia, no entiende que México no es el país de un solo hombre, sino de 130 millones de personas libres y con diversidad de pensamientos.

En cuanto a la confrontación y división de la sociedad, el dirigente nacional del PAN destacó las ofensivas constantes contra los empresarios, jueces, periodistas, sector productivo, medios de comunicación, organizaciones sociales, partidos políticos de oposición y ciudadanos que no comulgan con sus políticas y estrategias de gobierno.

Finalmente, Cortés Mendoza advirtió que, si no se frena la polarización política propiciada desde el gobierno morenista, se corre el riesgo de una confrontación social mayor, en donde todos vamos a salir perdiendo.