Un total de un millón 200 mil trabajadores al servicio del Estado acordaron no regresar a laborar de manera presencial a partir del 3 de mayo hasta que hayan recibido la vacuna contra covid-19 y cuenten con la garantía de acceder a pruebas de detección de la infección ante el hecho de que las variantes del virus están circulando.

El líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala Almeida, descartó un retornó masivo del personal al concluir la vigencia del decreto firmado por el presidente Andrés Manuel López Obrador donde se establece la instrucción de a retornar a las áreas de trabajo, tanto oficinas como ventanillas.

“Nosotros hemos insistido en que no aceptamos acciones unilaterales, por ello requerimos ser convocados para valorar la situación. Los trabajadores no están solos, pues tienen una representación legal y no queremos provocar una acción radical de oposición al regreso”, subrayó. 

Comentó que están dispuestos a que el retorno sea escalonado, con un 20 o 30 por ciento del personal, “sabemos de la importancia de devolverle el dinamismo a la economía, pero la salud de los trabajadores es primordial”.

Aclaró que los trabajadores se incorporarán una vez que sean vacunados, de lo contrario, “estarían expuestos”, y debe garantizarse condiciones de un regreso seguro mediante pruebas diagnósticas.

“Si se garantizan no solo las vacunas, sino además las pruebas anticovid, entonces estamos en la mejor disposición de regresar a laborar”, añadió.

Explicó que no pueden aceptar un nuevo riesgo de contagios, “porque el historial nos ha indicado que los trabajadores tienen todo el derecho de ser protegidos, además consideró que el retorno a laborar no está sujeto a una fecha determinada. Estamos obligados a garantizarles que tengan ellos la seguridad. Esa es la posición”. 

“Lo que en el fondo queremos es que no haya rebrotes y esa es la posición que nos han pedido los trabajadores y nos vamos a sostener en ella”, indicó. 

El dirigente sindical subrayó que el acceso a las vacunas entre los trabajadores al servicio del Estado forman parte de la condicionante para el retorno a las oficinas, con el fin de que no repetir historias fatales, “esta es la responsabilidad de la dirigencia no solo de la FSTSE, sino de otras organizaciones también”. 

Fuente: Milenio