Mediante el trabajo del fisioterapeuta se puede desarrollar un programa de intervención para tratar la ansiedad y el estrés causado por el confinamiento sanitario por la COVID-19, destacó en la Universidad Autónoma del Estado de México, el catedrático de la Facultad de Medicina, Jorge Monroy Garduño.  

            En conferencia virtual, el también miembro de la Asociación de Fisioterapia en Salud Mental detalló que al darse a conocer el primer caso de coronavirus en febrero de 2020 se reportan entre la sociedad altos índices de estrés, ya que la pandemia se acompaña de las expresiones contagio y muerte en medios de comunicación y entre la población.  

            A partir de dicho contexto, la labor del fisioterapeuta está asociada con la salud mental en armonía con la salud física, por lo que se pueden poner en marcha diversas técnicas de relajación, pero también de actividad física adaptada que eviten el llamado síndrome de reposo prolongado, ya que la pasividad influye de forma negativa en la calidad de vida de las personas.  

            Entre las técnicas recomendadas para disminuir el estrés, el docente de la Licenciatura en Fisioterapia de la Autónoma mexiquense, Monroy Garduño subrayó algunas formas de respiración como la profunda, diafragmática y alternada, cada una con diferentes formas de inhalar y exhalar el aire en el cuerpo.  

            Asimismo, recomendó las técnicas de Grounding y la Terapia Cognitivo Conductual para disminuir la ansiedad. La primera con el objetivo que las personas tengan un contacto con la naturaleza y la segunda para identificar problemas que detonan estados de angustia, a fin de generar un plan de acción y valorar sus resultados.  

 Jorge Monroy Garduño enfatizó que la ansiedad y el estrés son condiciones que pueden tratarse con otras herramientas y técnicas de la fisioterapia como la electroterapia, estimulación multisensorial e hidroterapia, entre otras.