El presidente Andrés Manuel López Obrador, por enésima ocasión y violando la veda electoral, no cesa en su intención de ser el protagonista de una guerra declarada contra instituciones que no han cedido en sus propuestas, como son el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), a quienes sin pruebas y sólo con sus palabras, que para él son suficientes, acusa de mantener el régimen de corrupción que impera en el país y que a su decir impiden que haya democracia.

López Obrador mantiene con esta guerra de acusaciones su posición de vocero de Morena desde el púlpito de Palacio Nacional, y al ver que la maquinaría de la 4T no funciona y sus candidatos a puestos de elección popular no pintan como esperaba, ha optado por mantenerse como el paladín morenista, manteniendo el los reflectores la presencia de su partido sacando según le convenga, a algún opositor para exhibir algún posible ataque para favorecer en la intención del voto.

Este jueves, además de tener sobre la mesa el caso de la orden de aprehensión contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, el mandatario volvió a lanzarse contra el INE y el TEPJF, y con su letanía cotidiana, volvió a acusar que ambos entes electorales, según sus palabas, buscan impedir la democracia en México.

“El INE, aunque parezca increíble, tiene como propósito impedir que haya democracia, no es un organismo para garantizar que las elecciones sean limpias y libres, el Tribunal Electoral lo mismo, porque para mantener el régimen de corrupción necesitaban que se mantuviese el sistema de imposición”, señaló.

Asimismo, apuntó que la Cuarta Transformación seguirá adelante “hasta hacer valer la democracia” en el país.

Fuente: crónica