El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el lunes que Estados Unidos no debería rebajar la calificación de la seguridad aérea de México porque se han cumplido con todos los requisitos, y consideró que, en caso de que fuera así, no afectaría a las aerolíneas locales.

Reuters reveló en exclusiva el viernes que la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) podría anunciar en los próximos días la degradación de México a Categoría 2 desde la Categoría 1, lo que implicará que no podrá lanzar nuevos vuelos, entre otras consecuencias.

“Se están cumpliendo todas las normas (…) nosotros hemos estado cumpliendo con todos los requerimientos, sentimos que no debe de llevarse a cabo esta decisión porque estamos al día”, afirmó el mandatario en su habitual rueda de prensa matutina.

López Obrador indicó que detrás de la eventual decisión de la FAA ve más “un propósito de ayudar a las líneas estadounidenses”, aunque aclaró que, si se diera la degradación de la calificación, no afectaría a las compañías mexicanas del sector. “No es un tema delicado”, añadió.

México es el principal destino aéreo internacional de los estadounidenses durante la pandemia de Covid-19, que no han podido viajar a gran parte de Europa por las restricciones, con casi 2.3 millones de pasajeros en vuelos entre ambas naciones.

Fuentes informadas sobre el asunto dijeron a Reuters que la FAA ha mantenido largas conversaciones con los reguladores de aviación mexicanos sobre sus preocupaciones y que no todas han sido atendidas.

Como resultado de la rebaja de calificación, Delta Air Lines, que tiene un acuerdo de código compartido con Aeroméxico, tendrá que emitir nuevos boletos para algunos pasajeros con reservaciones en vuelos de Aeroméxico, dijeron las fuentes. Un portavoz de Delta se negó a comentar.

Esta no es la primera vez que la FAA baja la calificación de seguridad aérea de México. En julio de 2010, el organismo la rebajó a Categoría 2 y restauró su calificación máxima unos cuatro meses después.