Francisco Garfias

No es fácil llevarse la portada de la revista en lengua inglesa The Economist.  López Obrador logró la hazaña. No por ser evaluado como el Presidente con mayor aprobación en el mundo —como él presume—, sino por ser considerado “El falso mesías de México”.

El semanario británico ilustra su portada con una foto del mandatario mexicano escoltado por militares y el logotipo de Pemex acompañado de una refinería que contamina. Significativa, ¿no? The Economist no sólo llama a los votantes mexicanos a frenar un presidente “hambriento de poder”, sino que asegura que López Obrador persigue “políticas ruinosas” por medios indebidos.

“López Obrador divide a los mexicanos en dos grupos: ‘el pueblo’, con lo que se refiere a quienes lo apoyan, y ‘la élite’, a la que denuncia, a menudo por su nombre, como delincuentes y traidores a los que culpa de todos los problemas de México”, asegura el semanario.

El tema fue tendencia en Twitter, convertido en muro de lamentos de los incondicionales del “falso mesías”. Están furiosos. Ya encontraron a su chivo expiatorio: Enrique Krauze. Lo hicieron dueño, director y jefe de información del semanario británico. Levantan el índice en contra del historiador y editor de la revista Letras Libres —anatemizada en Palacio Nacional— sólo porque en 2006 escribió el memorable artículo El mesías tropical, retrato adelantado del hombre que hoy vemos en Palacio. 

Al gobierno también le caló. El canciller Marcelo Ebrard envió al semanario una carta en la que le reprocha llamar a votar en contra del Presidente y su partido. “La opinión y el llamado (en el artículo) sorprenden, no por la posición ideológica de su medio, sino por su virulencia y su fragilidad argumentativa”, dice Ebrard. Y añade: “detrás de éstos pareciera permear la visión de que la mayoría de la sociedad mexicana, sobre todo, la de menos recursos, está equivocada y apoya a quien no debe”.

* Ya que estamos. López Obrador dice que los medios de información “magnifican” la violencia política que sufre el país, que son amarillistas. Jura que han tomado partido en contra de la 4T. ¿Amarillistas? ¿Magnifican? ¿En serio? Juzgue estas cifras sobre violencia política que aparecen en el último reporte de Etellekt Consultores: Hasta finales de abril, el número de políticos y aspirantes asesinados es 29.5%, superior a las 61 víctimas mortales del ciclo electoral intermedio de 2015.

Las agresiones globales (homicidios dolosos, amenazas, privaciones ilegales de la libertad, robos, intimidaciones y otros delitos) superan en 64% las cifras de violencia que se habían presentado hasta el mismo corte del periodo electoral 2017-2018, el más violento de la historia. Ante ese escenario, ¿qué deben hacer los medios para no ser amarillistas? ¿Callarse para no dañar la imagen del Presidente? ¿No decir nada del fracaso de su política de “abrazos, no balazos”? Son preguntas.

* La mismísima Olga Sánchez Cordero admitió ayer, en reunión virtual con los gobernadores de la Conago, que hay un incremento de la violencia contra candidatos. Pero también que la actividad de grupos del crimen organizado es el mayor riesgo que se ha detectado para el proceso electoral.

“Ese riesgo está presente en muchas regiones del país y afecta principalmente a candidatos a cargos municipales. El crimen organizado lo que quiere es territorio y el territorio es precisamente a nivel municipal”, puntualizó.

En esa reunión participó el desaforado mandatario de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien, por lo visto, sigue siendo interlocutor válido del gobierno federal. El gobernador hasta puso un tuit sobre el encuentro. Así de asustado anda:  “Esta mañana, desde Casa Tamaulipas, participé en una videoconferencia con las y los gobernadores del país, junto con Olga Sánchez Cordero, titular de la Segob. Abordamos temas relacionados con gobernabilidad democrática, en víspera del proceso electoral del seis de junio”.

* México Elige dio a conocer los resultados de su encuesta sobre los candidatos a la gubernatura de Baja California. Está mucho más cerrada de lo que asegura Morena. 

María del Pilar Ávila Olmeda, candidata de los guindas y sus rémoras, tiene 40.4% en la intención de voto. Jorge Hank Rhon, PES, el 35.9%, y Lupita Jones, de la Coalición PAN, PRI, PRD, el 14.1 por ciento. Menos de cinco puntos de diferencia entre los dos primeros. Hay “empate técnico” a 10 días de las elecciones. Súmele que ayer 260 priistas, encabezados por el dirigente estatal, Carlos Jiménez Ruiz, se deslindaron de la abanderada de la alianza PAN-PRD, y se pronunciaron por Hank Rhon.

Otro estado que no tiene seguro Morena.

Publicado en Excelsior