+ Activistas sociales y especialistas en suelos demostraron en esa fecha uno de los riesgos y solicitaban un cambio de avenida para evitar accidentes

+ Los trabajadores denunciaron desde el inicio de operaciones de la L 12 los problemas que podrían causar accidentes, empezando por el error en la medida de los trenes con los rieles

+ Seguimos a la espera del informe de “los expertos internacionales”

Luis Serieys Zárate

24/08/2021

Ciudad de México

El temor de las personas a perder propiedades o hasta la vida es menor que la necesidad de poseer un patrimonio, por eso se construye sin control en suelos dañados con fallas y grietas, considera el ingeniero Jacinto Ruiz Aquino, especialista en mecánica de suelos.

Si a ésta afirmación le agregamos la urgencia política de obtener “medallas” para ocupar nuevos cargos en gobiernos locales o federales, nos da como resultado el accidente que sufrió la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo en la Ciudad de México.

Hay que recordar que la Línea “Dorada” se inauguró unas semanas antes de que terminara el periodo de gobierno al frente de la Ciudad de México del ahora canciller, Marcelo Ebrard Casaubon.

Pero al seguir con el análisis de los problemas de suelo de la capital del país, el ingeniero Ruiz Aquino, en una entrevista con quién esto firma, señaló que: “Todo indica que ahí es donde el comportamiento sísmico se ha incrementado más, esas modificaciones se deben a que hemos extraído tanta agua de la Ciudad de México que ya los estratos profundos tienen muchas oquedades”.

En esa entrevista realizada para Capital Media, el ingeniero Ruiz Aquino explicó que el último estudio fue en 2012 y demostró que hay grietas en toda la ciudad y se afectan más con la construcción de grandes edificios y por los sismos, lo que pone en riesgo a la Ciudad de México.

Al hablar de las fallas el especialista comentó que “hay muchas fallas en la Ciudad de México, podemos encontrarlas en el aeropuerto, por el metro Pantitlán, por la Villa, por Iztapalapa y en avenida Tláhuac.

Estas fallas, explicó el ingeniero Ruiz Aquino, en esta entrevista de 2017, ponen en riesgo las construcciones, sobre todo por los hundimientos por la falta de agua en los mantos friáticos que hoy por hoy llevan el agua pluvial a las partes profundas y los mantos superficiales secos causan los accidentes.

Basados en las afirmaciones del ingeniero Ruiz Aquino que realizó  hace más de 40 años el primer estudio de grietas y subsuelos en la Ciudad de México para el entonces Departamento del Distrito Federalo, la construcción de la parte elevada de la Línea 12 debió moverse a una avenida paralela pero “sólida en su suelo” para evitar riesgos.

Ya en el año 2009 ambientalistas, luchadores sociales e incluso candidatos a puestos de elección popular presentaron los hechos narrados por el ingeniero Ruiz Aquino para mover el trazo de la Línea 12, sin que las autoridades hicieran caso y se aferraran a sus planos originales para que no atrasar su inauguración en 2012 por Marcelo Ebrard.

En este momento cambiare en línea de tiempo al año 2015 en que se presentó el problema de la incompatibilidad de los trenes con las vías y recordaré que antes el problema fue una curva muy cerrada en lo alto de esa línea, en donde los legisladores de la VI Legislatura de la Asamblea Legislativa consideraban que si el problema era tan grave se “requerirían cambios radicales en todo el diseño y el sistema de vías”.

En ese momento el ex diputado de Movimiento Ciudadano, Cuauhtémoc Velasco destacó que si las denuncias del dirigente del sindicato del Metro, ingeniero Fernando Espino Arévalo y su propuesta de mantenimiento, no sería suficiente y destacaba que “esa información debió de conocerse desde hace un año (2014), en que trabajaba una Comisión Investigadora en el análisis de las irregularidades de la “línea Dorada”.

La sorpresa en aquella época eran los señalamientos sobre el peso y características de los trenes, por lo que el dato de que había un sobrepeso del 50 por ciento en los trenes y una diferencia milimétrica en la distancia de las vías, especificaciones que nunca se probaron “por ningún análisis ni estudio”.

Ya desde abril del año 2015, Miriam Saldaña demandaba que la secretaria de Medio Ambiente presentara la información completa de las acciones para restaurar y conservar los humedales de las delegaciones Tláhuac, Xochimilco y Milpa Alta que se encuentran en suelo de conservación ambiental y el crecimiento de la mancha urbana los pone en riesgo.

Justo a un lado de la Línea 12 del Metro había humedales que contribuían a la regulación del clima y evitaban que la Ciudad de México se convirtiera en una olla de calor, por lo que es pedía trazar una estrategia de conservación, que no se hizo, pero si se construyó la línea “dorada”.

Otro dato que se dio a conocer en junio de 2016 y que debemos de considerar, porque se presentó un año antes del sismo de 2017 y 5 años de la caída de la línea 12, es que “el gobierno de la Ciudad dejó de invertir 880 millones de pesos destinados al mantenimiento del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC), por eso resultaba preocupante que aún con la insuficiencia presupuestal que padece el transporte público, el presupuesto asignado no pueda ser ejercido por fallas administrativas.

Y destacaban “todo ello a pesar de que las condiciones medioambientales de la Ciudad de México exigen un mejor transporte público que ha puesto en evidencia las carencias en términos de accesibilidad y movilidad, sobre todo en la eficiencia y eficacia del transporte público”.

Esa falta de mantenimiento adecuado, así como la omisión de las autoridades a atender las denuncias de puentes en los tramos elevados del Metro y las fallas en el sistema eléctrico del Sistema de Transporte Colectivo, podrían haber evitado el accidente de la línea 12, pero como ignorar denuncias se ha vuelto una práctica recurrente en las autoridades locales, del partido que sea, las muertes terminan por aparecer y los funcionarios creen que con repartir algo de dinero a los deudos de los fallecidos es suficiente para que todo se olvide.

Cabe destacar que esa actitud no es suficiente y mucho menos lo es que los funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México no se dedican a hacer su trabajo en lugar de dedicarse a “trabajar” por su futuro político y defender a empresas que hacen mal su trabajo para que la capital del país viva libre de tantos riesgos.

Finalmente queda sólo por recordar que los informes de las empresas internacionales sobre el accidente en la Linea 12 del Metro, siguen “brillando por su ausencia”, sobre todo porque el rumor es que al final la culpa será de quienes representan “lo mas delgado del hilo” en este caso, los soldadores que reciben órdenes de jefes que podríamos calificar como corruptos, porque buscan ahorrar para ganar más.

serieys@hotmail.com