El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con 36 hospitales de Tercer Nivel en los que se atienden padecimientos agudos que requieren resolución quirúrgica inmediata, patologías traumatológicas, a víctimas de accidentes y lesiones o de padecimientos de distintos órganos, y afecciones crónicas que requerirán de atención permanente.

Los principales padecimientos crónicos que son atendidos en el Tercer Nivel, conformado por 25 Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE) y 11 Unidades Médicas Complementarias, son cáncer, enfermedades cardiacas, ortopédicas, metabólicas, cardiovasculares, renales, oftalmológicos, neurológicos, neumopatías, reumáticas, padecimientos de las vías genito-urinarias, alteraciones del sueño, del equilibrio, entre otros.

Las UMAE del Seguro Social también son centros de asistencia a víctimas en casos de sismos, explosiones, incendios y huracanes, cuentan con un Centro de Diagnóstico y Radiocirugía Robótica, con el Servicio Nacional de Radioneurocirugía, y el laboratorio de investigación en tumores cerebrales.

Dentro de la capacidad instalada se destacan 7 mil 829 camas censables en hospitalización, 712 de cuidados intensivos, 407 para adultos, 194 a neonatos y 111 en menores; 584 camillas en áreas de observación de los servicios de urgencias y admisión continua, 286 salas de operaciones, 373 peines de laboratorio y mil 47 consultorios de especialidades.

En estos hospitales de Tercer Nivel de atención se otorga asistencia médica de tipo preventivo, curativo y de rehabilitación a través del personal de salud altamente capacitado, que incluye a médicos expertos en más de 70 especialidades, así como enfermeras y enfermeros especialistas, químicos, nutriólogos, trabajadores sociales, entre otros.

El personal de salud especializado ofrece al derechohabiente las mejores opciones diagnósticas y terapéuticas, de acuerdo a las recomendaciones sugeridas por la mejor evidencia científica, a través de quirófanos, Unidades de Trasplantes, de Cuidados Intensivos, de Quemados, Metabólicas, y una gran cantidad de equipos instalados de la tecnología más avanzada.

Esta capacidad instalada del Instituto se complementa con el uso de tecnología de punta aplicada a la salud, en todas las etapas de la atención.

Las UMAE y Unidades Médicas Complementarias están equipadas para el manejo integral de la salud visual, diagnóstico de enfermedades complejas, que afectan los diferentes aparatos y sistemas; y patología cardiovascular.

Las unidades de Tercer Nivel cuentan con 151 de las mejores incubadoras que existen en el mundo para los recién nacidos que requieren cuidados intensivos o intermedios.

Para la evaluación y tratamiento de pacientes con diversas patologías quirúrgicas se cuenta con las herramientas que permiten llevar a cabo procedimientos mínimamente invasivos, como litotriptores, laparoscopios, microscopios quirúrgicos, y otras herramientas.

La infraestructura hospitalaria incluye diversos equipos que permiten la complementación diagnóstica como las gamma-cámaras, aparatos de tomografía axial computarizada que permiten estudios tan sofisticados como las angiotomografías, equipos de ultrasonografía, de resonancia magnética, de Rayos X fijos y portátiles, endoscopios, entre otros.

Ante enfermedades catastróficas como el cáncer, el equipamiento de las UMAE permite llevar a cabo estudios de detección oportuna, tratamiento, aplicación de quimioterapia y atención en clínicas del dolor y cuidados paliativos para el tratamiento de pacientes oncológicos.

En la atención de los derechohabientes con diversas patologías que se complican o agudizan y requieren de cuidados críticos, existen unidades de trasplantes de tejido y de quemados; además para quienes necesitan rehabilitarse y reinsertarse a su entorno familiar y laboral se cuenta con servicios de medicina física y rehabilitación.

La atención médica especializada, acompañada del uso de tecnología de punta, en combinación con la formación de recursos humanos en salud, ha regido y regirá en el quehacer de los hospitales de Tercer Nivel del Instituto.