La aplicación de la justicia transicional en México tiene diversos retos, entre ellos, integrar una perspectiva de género que permita reparar daños de manera efectiva hacia mujeres que durante conflictos armados sufren violaciones a sus derechos humanos, coincidieron Daniela Malpica Neri y Jorge Peniche Baqueiro, especialistas en la materia.

Durante la conferencia “Justicia transicional con enfoque de género”, organizada por la Coordinación Institucional de Equidad de Género (CIEG) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), ambos reflexionaron sobre cómo la violencia y la discriminación afectan de manera diferenciada a las mujeres en este tipo de conflictos armados y masivos, por lo tanto, la reparación de daños también debería, en ese sentido, lograr una real justicia y equidad para ellas.

Malpica Neri recordó que la justicia transicional son todos los procesos y mecanismos que usa un país o una sociedad que está tratando de salir de un pasado con grandes violaciones a los derechos humanos que se cometen de manera masiva y ocurren en conflictos armados como las guerras internacionales, dictaduras o al interior de un país en donde participan el ejército o un grupo armado.

Cuando ocurren estos conflictos, afirmó, las mujeres están expuestas tradicionalmente a una violencia exacerbada, por el solo hecho de ser mujeres, como violencia sexual, reproductiva y desplazamiento forzado, así como la invisibilización en el proceso de verdad, búsqueda y paz en el post conflicto.

“Comúnmente las mujeres estamos expuestas a sufrir violencia sexual, pero en una dictadura o conflicto, por ejemplo, se vive violencia sexual de manera exacerbada porque nos utilizan como arma de guerra, como castigo por una situación entre hombres, es decir, no nos ven, somos de su propiedad y lo que realmente están buscando es lastimar el ego o coaccionar una acción de los hombres que están involucrados en el conflicto”, detalló.

En este contexto, sostuvo que los mecanismos de reparación deben buscar ser transformadores y ayudar a las mujeres a salir de la condición de víctima. “Si una mujer es víctima de desaparición y ya no tiene ese sostén, tampoco es que se le dé una pensión vitalicia, sino que más bien, tratar de transformar esa realidad para que en un punto pueda ser productiva y ser otra vez ese sustento económico que ya no puede ser o que dejó de tener con la persona que perdió”.

Finalmente, Daniela Malpica Neri sugirió incluir una unidad de género como parte de los mecanismos de justicia transicional que se propongan realizar junto con las víctimas y con la sociedad, con la finalidad de garantizar la voz de las mujeres y que sus necesidades sean escuchadas.