Grupo Aeroméxico informó que a partir de las 23:00 horas (horario del centro de México), del próximo siete de noviembre, el gobierno de Estados Unidos aplicará nuevos requisitos para todos los viajeros internacionales que ingresen a su territorio, en el contexto de la pandemia del Covid-19.  

«Los pasajeros que cuenten con su esquema de vacunación completo deberán presentar un certificado de vacunación emitido por una entidad gubernamental, así como una prueba de Covid-19 negativa (PCR o antígenos), realizada dentro de los tres días previos al inicio de su vuelo”, detalló la aerolínea.

Dicha medida aplica para todos los pasajeros: ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes legales y extranjeros.

Las vacunas que serán aceptadas son las autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), así como la Organización Mundial de la Salud (OMS) para uso de emergencia:

  • Janssen/Johnson & Johnson
  • Pfizer-BioNTech
  • Moderna
  • AstraZeneca
  • Covishield
  • BIBP/Sinopharm
  • Sinovac

En tanto, los viajeros no vacunados (ya sean ciudadanos estadounidenses, residentes legales o excepciones de pasajeros extranjeros), tendrán que mostrar una prueba de Covid-19 negativa realizada un día previo a su vuelo.

En un comunicado, Aeroméxico precisó que: Además de estos requisitos, el gobierno estadounidense ha solicitado que todos los pasajeros llenen un formulario para confirmar la autenticidad de su documentación en cumplimiento con las medidas establecidas. Para conocer los detalles, consultar los siguientes enlaces:

https://aeromexico.com/es-mx/rutas-y-comunicados-oficiales/requisitos-viaje-usa

https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/travelers/international-travel-during-covid19.html

Actualmente, Aeroméxico y su socio Delta Air Lines trabajan en coordinación con las autoridades para aplicar los nuevos requerimientos. Ambas aerolíneas ofrecen más de 40 rutas entre México y Estados Unidos, conectando, por ejemplo, con: Nueva York, Los Angeles, Chicago, Denver y Washington.

Fuente: El Economista