Francisco Garfias

El ensordecedor coro del bronx moreno-petista impedía a Margarita Zavala iniciar siquiera su intervención en el debate de las reservas al Presupuesto 2022. 

“¡A-be-ce! ¡A-be-ce!”, repetían los diputados de la mayoría oficialista, a pesar de los repetidos llamados al orden de la presidenta de la mesa directiva, Karla Yuritzi Almazán, de Morena. No dudaban en utilizar la tragedia de la guardería infantil en Hermosillo ­—ocurrida en el sexenio de su marido, Felipe Calderón— para descalificar, agredir, ofender y callar a la oradora. No lo lograron. Apenas comenzaba a exponer sus reservas sobre el dictamen que se debatía, los gritos de la mayoría oficialista impedían que hablara.

Hasta que de plano alzó la voz en el micrófono y exigió: “¡Dejen de sacar raja política del dolor! ¡Respeten!”. El turno de Margarita era de cinco minutos. Permaneció 25. Apenas pudo mostrar una camiseta negra en la que se leía “México sin quimios” y pronunciar unas cuantas palabras sobre el presupuesto para el año próximo.

“Se olvidaron de los niños, de las mujeres, de los discapacitados, de la salud, del medio ambiente, de la reactivación económica, de la cultura, la ciencia y la tecnología…”, alcanzó a decir. Decenas de diputados y diputadas de la Alianza por México la cobijaron mientras permaneció en tribuna. Eso enojó a los subordinados de López Obrador en San Lázaro.

Ellos, que otrora ocuparon mil veces la tribuna, exigían a sus pares de la oposición bajarse “porque tapan el escudo nacional”.

* La bronca con Margarita inició aun antes de que tomara el micrófono. En abierta provocación a la panista, la morenista Andrea Cruz pidió el micrófono para solicitar un minuto de silencio por los 49 niños muertos en la Guardería ABC, hace 12 años. Reviró de inmediato la diputada panista Mariana Gómez del Campo. Pidió otro minuto de silencio por las 10 mujeres asesinadas diariamente en México y uno más por los muertos de la Línea 12. La presidenta Almazán no sabía qué hacer para calmar el alboroto. Estaba desconcertada. Llegó al extremo de pedir a Zavala que se bajara de la tribuna “porque el pleno no quiere escucharla”. La calma volvió momentáneamente cuando Margarita regresó a su curul.

* En San Lázaro nos topamos con el diputado del PRI, Alito Moreno cuando se dirigía a la puerta dos del Palacio Legislativo de San Lázaro. Este reportero entró a la sede legislativa después de más de una hora de dar vueltas por todas las puertas. Estaban bloqueadas. El edificio se encontraba sitiado por inconformes. Era rehén de todas las causas. 

Hasta las anarquistas aparecieron por allí y gasearon a cuatro agentes de resguardo y seguridad que auxiliaron al coordinador de la bancada del PRD, Luis Cházaro, para que pudiera ingresar al recinto legislativo. Los agentes requirieron del servicio médico. Ya de salida, el dirigente nacional del PRI nos dijo que iba al INE. Así saltó el tema del recorte de casi 5 mil millones de pesos que los autómatas de Morena y sus rémoras de la coalición Juntos Haremos Historia le quitaron al árbitro electoral en el dictamen que se aprobó en lo general.

Nos planteó una duda que compartimos. Si la mayoría oficialista quiere, como dice, la revocación de mandato ¿Por qué le quita al INE casi 5 mil millones de pesos indispensables para hacer una consulta nacional ordenada y creíble? ¿No será que ya les dio frío y ya no están seguros de que López Obrador ganará la consulta? ¿Por qué acusaban al INE de sabotear el revocatorio y ahora le niegan recursos indispensables para que sea un ejercicio  confiable? Pareciera que estamos en un impasse (callejón sin salida). El coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier, dijo ayer que no hay marcha atrás en el recorte.

El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, coco de los morenos más radicales, ya anunció que llevará el tema a la SCJN, porque sin esa lana no se puede hacer una consulta como debe de ser. La pelota, sin embargo, está en la cancha del Presidente. Una palabra suya basta para que los diputados restituyan al INE la lana para el revocatorio. Pero todo indica que esa palabra nunca llegará.  El secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, aseguró ayer que el INE sí tiene dinero para hacer la consulta. “No está en riesgo el ejercicio de la consulta y de acuerdo con el dictamen que ayer se votó en la Cámara de Diputados, tiene fondos en unos fideicomisos del INE como para invertir en el ejercicio de la revocación de mandato”.

El INE respondió que esos fideicomisos suman mil 343 millones de pesos y que casi en su totalidad están comprometidos para proyectos prioritarios. Sólo disponen de 626 millones de pesos. Bronca en puerta.

Publicado en excelsior