Ante la llegada de la época invernal, el descenso de temperaturas y el aumento de enfermedades respiratorias, llevar una alimentación saludable en la que predomine el consumo de frutas y verduras propias de la temporada refuerza el sistema inmunológico y previene este tipo de infecciones, dijo la nutrióloga de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Fátima García Espino.

Alimentos como la guayaba, naranja, limón, espinaca, caña, chile, pimiento, jengibre, ajo, cúrcuma y canela, ricos en vitamina C, D, E y Zinc, están al alcance de la población y benefician el sistema inmunológico de las personas.

“Los alimentos de temporada están en su punto exacto de madurez para aportar las vitaminas o minerales que se requieren, ya que las enfermedades respiratorias están presentes. Las frutas de temporada son ricas en vitamina C y también para el sistema inmune necesitamos vitamina D, E y Zinc”, expresó la también profesora de tiempo completo.

En contraste, alertó sobre el consumo de alimentos industrializados, los cuales -según estudios realizados- juegan en contra del sistema inmune, además de provocar daños a la salud, por el exceso de sal o azúcar que contienen.

En ese sentido, la nutrióloga alentó a la población a preferir alimentos de calidad y que durante las comidas del día el plato esté conformado por alimentos de diversos colores, lo que se garantiza un consumo adecuado de nutrientes, prefiriendo verduras, carnes magras y grasas saludables como el cacahuate o aguacate, ejemplificó.

“Es muy importante el consumo de frutas y verduras porque la fibra es necesaria para muchos procesos en el organismo y se sabe que la población mexicana no llega a cubrir las necesidades recomendadas de fibra y ese es un punto importante porque va a mejorar nuestra flora intestinal”, sostuvo.

García Espino refirió que la hidratación durante la temporada invernal debe mantenerse en un mínimo de 8 vasos de agua al día o dos litros y para cumplir con la meta las personas pueden optar por bebidas calientes como té o ponches, cuidando siempre el consumo de azúcar en ellas.

“La hidratación es indispensable y en la temporada invernal es necesario aumentarla. El tema aquí es que por las bajas temperaturas no se antoja o no se llega al consumo y no preferimos bebidas tan frías, entonces hay que hacerlo a través de bebidas calientes y el tradicional ponche o un té pueden servir mucho”, externó.

La universitaria reiteró que un buen estado de salud a partir de la alimentación ayuda a las personas a enfrentar condiciones de enfermedad o incluso, prevenirlas.