Las incautaciones de droga durante los tres primeros años de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador registraron un incremento de más del doble, lo que representó un golpe para las organizaciones criminales que perdieron unos 6.362 millones de dólares, anunciaron el lunes las autoridades.

Los resultados de las políticas de combate al narcotráfico presentados por las autoridades generaron dudas entre los analistas que consideraron el balance como “muy primario”, y afirmaron que podrían representar una “mala noticia” para el gobierno debido a que el aumento de los decomisos podría estar asociado a un aumento del tráfico de drogas.

Al presentar un balance sobre el combate al narcotráfico durante la primera mitad del mandato de López Obrador, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, afirmó que entre el 2018 y 2021 los decomisos de fentanilo y metanfetamina alcanzaron los 3.497 kilogramos y 124.735 kilogramos, respectivamente, lo que representó un incremento de 525% y 128% en comparación con los tres últimos años del sexenio anterior.

Durante la conferencia presidencial matutina, Sandoval indicó que en la primera mitad del actual sexenio también se elevaron en 77% los decomisos de cocaína, que sumaron los 65.020 kilogramos, mientras que las incautaciones de heroína aumentaron en 26% y alcanzaron los 1.398 kilogramos.

En el período 2018-2021 las detenciones y los aseguramiento de armas, aeronaves y dinero vinculadas al narcotráfico reportaron incrementos de más 80%, en comparación con la segunda mitad del gobierno de Enrique Peña Nieto, precisó el secretario de Defensa.

Tras resaltar las labores inteligencia para combatir el narcotráfico Sandoval dijo que en los últimos tres años se han capturado cinco líderes de organizaciones, nueve jefes de regiones y 1.059 figuras relevantes de células delictivas.

Sandoval expresó que gracias a las diferentes operaciones las autoridades le quitaron a las organizaciones delictivas “6.362 millones de dólares” en los últimos tres años.

El secretario de Defensa indicó que siguiendo las regulaciones las fuerzas militares redujeron entre el 2018 y el 2021 el uso de la fuerza durante las operaciones contra los grupos delictivos, y aseguró que eso se reflejó en una reducción de los casos de muertes e índice de letalidad.

Asimismo, Sandoval defendió la actuación de los militares en materia de derechos humanos, y dijo que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sólo reportó entre el 2018-2021 unas 2.314 quejas de todo tipo, cifra que aseguró que es mucho menor que a las que se dieron en los dos sexenios anteriores.

Por su parte, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, afirmó el lunes que durante los primeros once meses del año hubo una reducción 22,1% en la incidencia delictiva, y que en el caso de los homicidios dolosos la disminución fue de 3,8% en noviembre.

Los crecientes reportes de asesinatos ejecutados por carteles de la droga y otros grupos criminales en algunos estados del país han llevado a analistas y opositores a cuestionar las políticas en materia de seguridad del gobierno de López Obrador, quien defiende en lema de “abrazos y no balazos”.

“Puede ser una muy mala noticia un incremento en los decomisos”, afirmó el experto en seguridad, Alejandro Hope, al asegurar que el aumento en las incautaciones “puede ser por un mayor esfuerzo, o puede ser porque hay más volumen”.

Hope expresó que las cifras mostradas por las autoridades “no dicen gran cosa”, e indicó que el gobierno de López Obrador está cayendo en la vieja dinámica de la guerra contra las drogas donde el indicador básico es el decomiso.

El experto dijo que los indicadores externos muestran que las autoridades “no le han pegado en lo más mínimo al flujo” de drogas por México, y citó como ejemplo la cifra récord de muertes por sobredosis por fentanilo que registró entre el 2020-2021 en Estados Unidos.

“Habría sido más interesante un análisis mucho más sofisticado a ver cómo eso (los decomisos) ha impacto el precio, la pureza”, agregó.

Los analistas sostienen que el mandatario no ha logrado contener el avance de la criminalidad en México debido a que no hay un plan definido y sólo se aplican acciones aisladas.

Fuente: AP