La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) exigió una investigación exhaustiva tras el hallazgo de un bebé muerto al interior de un contenedor de basura del Centro Estatal de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, Puebla. 

Ante este hecho, la CNDH decidió ejercer su facultad de atracción e iniciar la investigación correspondiente de los hechos. 

Por ello, la Comisión Nacional solicitó medidas cautelares al subsecretario de Centros Penitenciarios del estado de Puebla y a la Unidad Especializada de la Fiscalía General del Estado, a fin de que se colabore con la investigación que permita esclarecer los hechos, se garanticen los derechos humanos y se refuercen los controles de vigilancia, revisión e ingreso de dicho penal. 

En un comunicado, la CNDH mencionó que dará puntual seguimiento a las investigaciones que realice la fiscalía. 

Además de repudiar los actos que llevaron al hallazgo del cuerpo del bebé muerto en el basurero, la Comisión llamó a la Fiscalía de Puebla a realizar una investigación seria, comprometida y eficaz que permita el esclarecimiento de los hechos y determine las responsabilidades correspondientes. 

“Se exhorta a que, en las acciones que se realicen, no se violenten o se obstaculicen los derechos humanos de las personas privadas de la libertad en dichos centros, pero sí ejerzan sus funciones a partir de garantizar la debida gobernabilidad al interior”, mencionó el organismo. 

Hacia el final del comunicado, la CNDH mencionó que durante las visitas de supervisión penitenciaria, el CERESO de San Miguel ha representado importantes irregularidades en el rubro de gobernabilidad, respecto a las deficiencias en el ejercicio de funciones de autoridad por parte de personas privadas de la libertad (autogobierno/cogobierno); insuficiencia de personal de seguridad y custodia, entre otras. 

Fuente: reporte índigo