El senador Gustavo Madero ofreció una disculpa a su par, Mónica Fernández Balboa quien se sintió agraviada el pasado 12 de noviembre de 2019 cuando se registraron empujones al tomar la protesta de la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra.

Durante la última sesión ordinaria en la Cámara alta, el senador integrante del Grupo Plural lamentó, como desde el primer momento en que se dieron los hechos, el altercado que protagonizamos en la tribuna:

“Nunca fue mi intención faltar al respeto a ninguna de mis compañeras senadoras o compañeros senadores y muchísimo menos agredir a la Presidenta de la Mesa Directiva (Mónica Fernández), a quien reconozco su compromiso por la no violencia y me solidarizo con su compromiso con la defensa de las mujeres contra todo tipo de agresión”.

Desde su escaño, Gustavo Madero aseguró que la violencia no es un rasgo que le caracterice; por el contrario, “la deploró como deploré la actitud que diversos senadores ejercieron en mi contra el día en que se presentó este hecho”.

En ese contexto, el legislador lamentó que estos hechos la hayan sentir agraviada y, es en este contexto, “deseo extender a usted, senadora Mónica Fernández Balboa, una amplia y sentida disculpa, por lo que le expreso mi compromiso de no repetir estos comportamientos procurando encontrar siempre la mejor forma de procesar, con el dialogo y el acuerdo, cualquier desavenencia que pudiera llegar a existir entre nosotros en el futuro”.

Con relación a los sucesos acontecidos en la sesión del pleno del Senado de la República el día 12/11/2019 quiero expresar que Mónica Fernández Balboa presentó el 11 de noviembre de 2019 una denuncia contra el legislador entonces del PAN, ante la Fiscalía General de la República por la violencia ejercida en su contra cuando dirigía la sesión del pleno el 12 de noviembre de ese año.

En ese momento, la senadora por Tabasco aseguró que “esta conducta cobarde no la hubiera tenido con un hombre al frente de la Mesa Directiva”.

Agregó en esa ocasión que “dichas acciones me causaron daños físicos y afectaciones sicológicas y emocionales que persisten hasta la fecha, debido a la actitud misógina, machista y burlona”.

Aquel día, Gustavo Madero Muñoz subió a la tribuna al momento en que Fernández Balboa iba a tomar la protesta de Piedra Ibarra como ombudsperson. Se acercó hasta el escaño de la presidenta del Senado y en ese espacio forcejeó con senadores y senadoras de Morena, por lo que cayó encima de la legisladora.

Es por ello que Gustavo Madero resaltó que, aportando a la construcción de una mejor sociedad, “hago votos para que esta sincera manifestación sirva para remediar cualquier sentimiento negativo y sea la oportunidad para que en un plano de igualdad y respeto, sigamos contribuyendo juntos a las soluciones que nuestro país reclama, respetuosamente, muchas gracias”.

La ahora ex presidenta de la Mesa Directiva, desde su escaño aceptó la disculpa pública al comentar que la violencia continúa siendo uno de los principales obstáculos para el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.

“Por ello, resulta de suma importancia que hoy se visibilicen las violencias que se ejercen contra de las mujeres en todas sus modalidades, pero también la posibilidad de recurrir a la reparación del daño a través del diálogo como una forma diferente de respeto”.

Fue entonces que lanzó un mensaje fuerte y claro: “Los hombres y las mujeres de este Senado de la República es de cero tolerancia a la violencia que se ejerce contra las mujeres”.

Fuente: Capital México