El Pleno del Senado de la República rindió un minuto de aplausos a los más de 30 millones de niñas y niños que viven en México, y les cedió la tribuna y la palabra a cinco de ellos para que expresaran a la Asamblea las demandas y preocupaciones de este sector de la población.  
 
Durante la conmemoración del “Día de la Niña y el Niño”, que se llevó cabo este miércoles en el Salón de Sesiones de la Cámara, la presidenta de la Mesa Directiva, Olga Sánchez Cordero, expresó:  

“Hoy reconocemos a las niñas, niños y adolescentes como personas capaces, con derechos plenos” para asumir responsabilidades, definir preferencias y tomar decisiones de acuerdo con sus etapas de desarrollo. 

Consolidar este maravilloso cambio de perspectivas, de evolución jurídica y social, agregó la senadora, nos permitirá “romper los ciclos de transgresión” de los derechos de las y los menores.  

Sánchez Cordero hizo un llamado para construir consensos y avanzar en la construcción de un marco legal e institucional para la niñez mexicana del Siglo XXI. 

Previamente, desde la tribuna del Senado, Samantha Portillo Mendoza, Daniela Ledesma Fuentes, Rafael Daniel García Bautista, Renata Morales Krauss y Paola Flores Sánchez demandaron un trato con equidad e igualdad, que se garantice su educación, seguridad y bienestar, además que se erradique el trabajo infantil y el acoso escolar.  

“Sueño y quiero tener un país y un mundo lleno de oportunidades, donde los niños y las niñas disfruten de su libertad, que aprendamos a vivir como lo que somos, una familia de guerreros incansables que siempre luchan por estar en paz y en armonía”, expresó la niña Samantha Portillo. 

Deseo que políticos, empresarios, ciudadanos, maestros, padres de familia se comprometan con la niñez mexicana, para garantizar en todo momento el bienestar integral de niñas y niños, agregó Daniela Ledesma.  

Daniel García advirtió que “la paz es un concepto ideal de felicidad, alegría, armonía y libertad, pero, desgraciadamente, poco a poco se ha ido apagando, dejándole a mi generación todo lo contrario: temor, inseguridad e infelicidad. 

En tanto, Renata Morales dijo que le preocupan las niñas y niños que trabajan en las calles, en los semáforos, limpiando parabrisas, vendiendo dulces o flores, incluso durante la noche, en lugar de estar estudiando. 

Finalmente, Paola Flores enfatizó: “merecemos los mismos derechos, no importa la condición social, pero hay personas que no lo respetan, no nos sentimos seguras de salir solas a la calle, porque hay gente que quiere abusar de nosotras y hacernos daño”.  

En su intervención, la presidenta de la Comisión de los Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, Josefina Vázquez Mota, destacó que esta conmemoración está dedicada a todas las y los niños que viven rodeados de amor, pero también a aquellos que viven el infierno de la violencia, la crueldad y la muerte, a quienes trabajan para sobrevivir, a los que no han encontrado justicia y a los que son cooptados por el crimen organizado. 

“Sabemos que aún falta mucho por hacer, eso les quiero decir a las niñas y a los niños que nos acompañan y que tenemos el compromiso, las senadoras y los senadores, de seguir trabajando por sus derechos”, para que sean felices y vivan sin miedo, concluyó.