Francisco Garfias

La pregunta es obligada, luego de que la jefa de Gobierno de la CDMX anunciara el inicio de la rescisión del contrato a DNV, la empresa noruega que elaboró el informe sobre las causas del colapso de la Línea 12 del Metro. 

El saldo de esa tragedia, la peor ocurrida en el transporte público de la ciudad, es de 26 muertos, un centenar de heridos y más de 400 mil personas afectadas en su movilidad diaria. 

No nos cansamos de repetirlo: a un año de distancia no hay un sólo detenido. Los familiares de las víctimas esperan no sólo indemnizaciones en especie, sino que se haga justicia. 

Claudia dice que el informe de DNV es deficiente, mal ejecutado, con problemas técnicos, tendencioso y falso. “Es parte de este uso que hacen los adversarios que no tienen ninguna moral, ninguna ética”. Me suena, me suena. ¿A usted no? 

La jefa de Gobierno no sólo amenaza a la empresa con una demanda civil, incluso con un juicio penal, sino con no dar a conocer ese tercer informe, que seguramente incluye datos que incomodan terriblemente a la favorita de López Obrador para la candidatura presidencial en 2024. 

DNV es el experto independiente en gestión de riesgos y gestión de calidad que opera en más de 100 países. Es una empresa líder en el mundo y es especialista en análisis e investigación de fallas. Lo anterior no es parte de la publicidad de la empresa ni lo copiamos de un catálogo elaborado por DNV. Son palabras de Claudia Sheinbaum al momento de presentar el informe preliminar sobre la Línea 12, que atribuía la tragedia a una falla en la construcción. 

¿Cómo la ve? 

* La preocupación por la embestida del gobierno de López Obrador en contra del INE es compartida por los tres exconsejeros presidentes del IFE, reunidos por el Frente Cívico Nacional en un foro para hablar de Constitución y democracia. 

 José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde y Leonardo Valdés dejaron claro, palabras más o palabras menos, que habrá un intento de asfixiar económicamente al Instituto Nacional Electoral en los próximos presupuestos de egresos. 

Coinciden en que la reforma electoral que López Obrador envió al Congreso pone sobre la mesa el reto que se nos viene en 2024: democracia o autoritarismo . 

Habla Woldenberg: “Nuestro Presidente quisiera tener un poder concentrado, Poderes constitucionales subordinados a su voluntad, volver a asumir las funciones que hoy realizan los órganos autónomos del Estado. 

 “Desprecia las expresiones de la sociedad civil y el periodismo crítico. Piensa que México puede uniformarse bajo un solo ideario, una sola bandera política y una sola organización política….”. 

 Ugalde: “Al Presidente le gusta mantener los pleitos históricos que dan sustento a su épica de lucha en bandos: los buenos y los malos. El IFE y el INE han estado siempre de un lado (el de los malos) a pesar de que en 2018 ganó la elección presidencial, organizada por el instituto”. 

Ya encarrerado, Luis Carlos llamó a los ciudadanos a salir a la calle en defensa del árbitro electoral. “No basta la diplomacia tuitera y el cabildeo a través de Facebook”, advirtió. 

 Y dijo más: “La batalla simbólica en las calles es importante. Hubo mofa cuando se realizó una marcha para defender al INE. Hubo poca gente. No somos capaces de marchar el domingo”. 

Valdés rebatió con cifras el argumento esgrimido por el gobierno de que tenemos la democracia más cara del mundo. 

“El presupuesto del INE, incluido el financiamiento público a los partidos, representa el 0.28 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación. 

 “Nuestra querida democracia no cuesta ni medio punto porcentual del Presupuesto de Egresos de la Federación”, puntualizó. 

 No faltó por allí la advertencia de que quitarles a los partidos el financiamiento para actividades ordinarias puede abrirles la puerta a los recursos ilícitos. 

Al final del evento, celebrado en el teatro María Tereza Montoya, Alejandro Moreno, jefe nacional del PRI, se tomó una fotografía con Claudio X. González, uno de los clientes de la mañanera. La imagen tenía dedicatoria para López Obrador. 

Asistieron también los exgobernadores del PAN, Carlos Medina Plascencia y Ernesto Ruffo; el otrora mandatario perredista de morenos, Graco Ramírez; el exrector de la UNAM, José Narro Robles, el senador Emilio Álvarez Icaza, y la senadora Claudia Anaya, quien coordinó el evento. 

 Por allí andaban también los frentistas Guadalupe Acosta Naranjo, Fernando Belaunzarán, Rosario Guerra, René Arce, Mariana Moguel, Jorge Díaz Cuervo, Beatriz Pagés, José Newman y muchos más.

Publicado en excelsior