Un gran jurado federal ha señalado a Frank James, un hombre de 63 años, de ataque terrorista en un sistema de transporte público. James es el sospechoso del tiroteo de principios de abril en el metro de Nueva York, así lo manifestaron medios locales este sábado por la noche.

Con respecto a la condena, si el sospechoso es condenado por el cargo más grave: el de ataque terrorista, enfrentará la cadena perpetua, mientras que el otro cargo acarrea una pena máxima cadena perpetua y mínima de diez años.

El atacante lanzó dos bombas de humo y descargó un arma de fuego durante un crimen violento por los 33 disparos que realizó en un vagón del subterráneo de metro que pasaba por Brooklyn durante la hora punta de viajes al trabajo por la mañana, el 12 de abril.

No hubo fallecidos, pero diez personas sufrieron heridas de bala y otras trece tuvieron que ser atendidas por distintas lesiones o intoxicaciones provocadas durante el suceso, que sembró el caos y paralizó el sistema de metro en la ciudad.

James fue arrestado un día después del ataque en el barrio del East Village, al sur de Manhattan, por dos agentes, después de que un transeúnte lo apercibiera en la calle, lo fotografiara y colgara la imagen en Twitter que alertó a las autoridades. Sin embargo, hasta ahora la Policía aún no ha desvelado más detalles. El diario New York Post publicó incluso imágenes del momento del arresto, en las que se ve cómo el hombre es introducido en un vehículo policial sin oponer resistencia.

Se desconocen sus motivos, pero el acusado tenía un canal de YouTube en el que difundía teorías conspirativas y de odio racial, y había sido arrestado en nueve ocasiones en Nueva York entre 1992 y 1998 y otras tres veces en la vecina Nueva Jersey. 

EFE