La tarde de este miércoles, la juez Penny Azcarate dictó sentencia final al caso Johnny Depp vs Amber Heard. Finalmente, se consideró que ambos histriones difamaron a sus ex parejas; sin embargo Heard tendrá que hacer un pago de 15 millones de dólares a la protagonista de Aquaman, luego de mentir al jurado.

Los siete miembros del jurado popular sentenciaron que la actriz Amber Heard difamó a su exmarido el actor Johnny Depp con su artículo de The Washington Post en que se presentaba como víctima de maltrato. Amber Heard estuvo presente en la sala.

A Johnny Depp le han fotografiado estos días cantando sobre un escenario en los conciertos del cantante Jeff Beck en Sheffield y en Londres, en Inglaterra. La sentencia no ha esperado por él.

La lectura del fallo se retrasó porque el jurado rellenó mal el formulario para la sentencia. La jueza Penny Azcarate les ha señalado que si consideraban que había habido difamación tenían que fijar la cuantía de la indemnización. Eso daba una pista sobre el fallo: había difamación, pero no se sabía de quién.

El jurado empezó sus deliberaciones el pasado viernes. Al abandonar las sesiones, en especial los fines de semana, la jueza Penney Azcarate les advertía de que no podían hablar del caso con nadie, ni familiares y amigos, ni tampoco podían seguir las noticias, opiniones y comentarios que se han venido multiplicando en prensa, radio, televisión y redes sociales.

El juicio se ha extendido a lo largo de mes y medio de sesiones maratonianas en el juzgado de Fairfax (Virginia), la localidad donde tiene sus rotativas The Washington Post, el periódico donde se publicó el artículo que dio origen a todo el proceso. 

Depp presentó una demanda en la que pedía 50 millones de dólares (unos 47 millones de euros, al cambio actual) de indemnización. Por su parte, Amber Heard contraatacó y presentó otra demanda en la que reclamaba 100 millones de dólares a Depp, aunque su abogada ha admitido que esa cifra no era realista y que lo que querían era lanzar un mensaje.

El juicio, retransmitido en directo por numerosos medios en Estados Unidos, ha generado una gran expectación. El público podía acudir a la sala donde se celebraban las vistas, pero solo había capacidad para unas 100 personas. Las filas han sido cada vez mayores y en la última semana de juicio mucha gente se quedaba a dormir en la puerta del juzgado para asegurarse su plaza.

Las sesiones han desnudado ante el mundo la intimidad de la pareja de estrellas de Hollywood en una relación envenenada. 

Por Miguel Omendi