La internacionalización de la educación superior ya no puede entenderse únicamente como un intercambio de conocimientos entre instituciones o países. Hoy, el desafío consiste en convertir esa colaboración académica en una herramienta capaz de responder a las necesidades sociales y de generar soluciones concretas para las comunidades. Bajo esta visión, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) inauguró la primera edición de “Mover Ciencia: Movilidad académica con impacto social”, una iniciativa que busca vincular la movilidad académica y científica con la transformación social.

El encuentro, realizado en la Facultad de Contaduría y Administración de la máxima casa de estudios mexiquense, reunió a estudiantes, docentes e investigadores en una jornada dedicada a reflexionar sobre el papel de la cooperación académica nacional e internacional en la construcción de una sociedad más equitativa y preparada para enfrentar los desafíos globales.

A través de la Secretaría de Ciencia, la UAEMéx puso en marcha este espacio con el objetivo de fortalecer la cultura de internacionalización universitaria y, al mismo tiempo, visibilizar el impacto social que pueden tener los programas de movilidad académica, los dobles grados, las estancias de investigación y los estudios de posgrado.

En representación de la titular de la Secretaría de Ciencia, Arianna Becerril García, la directora de Cooperación Científica e Internacionalización, María Luisa Becerril López, explicó que “Mover Ciencia” surge de la necesidad de replantear la movilidad académica desde una perspectiva más humana y social. Señaló que el conocimiento adquirido por estudiantes e investigadores no debe quedarse únicamente en el crecimiento individual o profesional, sino convertirse en una herramienta para beneficiar a la sociedad.

Durante su intervención, Becerril López enfatizó que el contexto internacional actual exige una mayor colaboración científica y académica para enfrentar problemas comunes como las desigualdades sociales, el cambio climático, los retos tecnológicos y las crisis sanitarias. En ese sentido, sostuvo que las universidades tienen la responsabilidad de orientar la generación de conocimiento hacia soluciones que respondan a las necesidades reales de la población.

“La ciencia, la academia y la extensión universitaria deben atender de manera estratégica no solo la formación profesional, sino también las necesidades de la sociedad a la que sirven”, afirmó.

La funcionaria universitaria también destacó que uno de los principales desafíos de la educación superior consiste en sensibilizar al estudiantado sobre las problemáticas comunitarias y fomentar que sus capacidades académicas y científicas se enfoquen en la transformación social. Para ello, dijo, la cooperación internacional juega un papel fundamental, ya que permite compartir experiencias, fortalecer investigaciones y ampliar las perspectivas desde distintas disciplinas y contextos culturales.

Además, señaló que es indispensable analizar no solo qué se investiga, sino también cuál es el propósito de esas investigaciones y cómo pueden contribuir al bienestar colectivo. “Queremos conocer qué investigan, por qué lo hacen, para qué y con quién trabajan, pero sobre todo cómo su labor contribuye no solo a su formación académica y profesional, sino también al bienestar social”, puntualizó.

Como parte de la jornada, se desarrollaron tres paneles temáticos enfocados en experiencias de doble grado, movilidad de posgrado y estancias de investigación docente. Estos espacios permitieron que integrantes de la comunidad universitaria compartieran testimonios, proyectos y resultados derivados de colaboraciones nacionales e internacionales.

Las experiencias expuestas mostraron cómo la movilidad académica puede convertirse en un puente para el intercambio de conocimientos, la innovación y la construcción de redes científicas que trasciendan fronteras. Asimismo, evidenciaron que la internacionalización no debe limitarse a viajar o estudiar en el extranjero, sino que implica generar vínculos capaces de impactar positivamente en las comunidades de origen.

Estudiantes y docentes coincidieron en que este tipo de iniciativas contribuyen a ampliar la visión académica y profesional de quienes participan, al tiempo que fortalecen habilidades interculturales, capacidades de investigación y compromiso social. También destacaron que las alianzas internacionales permiten desarrollar proyectos conjuntos orientados a resolver problemáticas compartidas en distintos países.

Con “Mover Ciencia”, la UAEMéx busca consolidar una visión de internacionalización más incluyente y con sentido social, en la que la generación de conocimiento esté estrechamente ligada al bienestar colectivo. La institución reafirma así su compromiso de impulsar una educación superior conectada con los desafíos contemporáneos y capaz de responder a ellos desde la ciencia, la innovación y la colaboración académica.

La primera edición de este encuentro representa además un esfuerzo por fortalecer el papel de las universidades públicas como agentes de transformación social. En un escenario global marcado por cambios acelerados y desafíos multidimensionales, la apuesta de la UAEMéx coloca a la cooperación científica y académica como una vía estratégica para construir soluciones sostenibles y fomentar una formación profesional más consciente de su responsabilidad social.