Durante la reunión para evaluar las acciones para enfrentar los daños provocados por el huracán Agatha, se informó que en conjunto para atender la emergencia como para la reconstrucción de infraestructura y reposición de daños en viviendas y pérdidas materiales, se canalizarán 6 mil 513 millones de pesos. Destacan las partidas que se destinarán a restaurar los caminos federales y estatales por un monto superior a mil 800 millones de pesos y los casi mil 200 millones de pesos que se entregarán a los 31 municipios para que definan sus prioridades para reconstrucción.

En el encuentro encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Hacienda, Juan Pablo De Botton informó que en una primera instancia se canalizaron 635 millones de pesos para restaurar el servicio de energía eléctrica; entregar despensas y aguas; adquisición de bienes para la emergencia (Láminas y otros enseres) y apoyos parciales inmediatos de la Secretaría de Infraestructura y Comunicaciones y Transportes.

Por su parte, la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel explicó que en cuanto a los apoyos directos a las viviendas afectadas se asignarán 638.6 millones de pesos; 450 millones de pesos dirigidos a la reposición de enseres; 425.7 millones de pesos destinados al apoyo a productores, entre otros rubros.

De Botton explicó que a los 31 municipios afectados se les destinarán mil 190 millones de pesos, los cuales se asignarán por grado de afectación y niveles de pobreza, por lo que en un primer rango se les canalizarán 50 millones de pesos, de los cuales 25 millones de pesos se les entregarán la próxima semana y el resto en tres meses; un segundo nivel será de 30 millones de pesos, con la misma lógica de entrega y en tercer lugar 20 millones de pesos.

López Obrador destacó que si bien en términos generales se entregarán los respaldos de manera directa a los damnificados (paquetes de enseres que incluyen refrigerador, estufa, sartenes, colchón) y a las escuelas se les asignarán a las sociedades de madres y padres de familia, en esta ocasión se otorgarán a las presidencias municipales recursos para que definan prioridades y contribuyan a la reconstrucción de la infraestructura.

Tras anunciar que volverá en unos tres meses para evaluar cómo avanza este proceso, recordó que la atención ya no es como se hacían antes con el Fondo de Desastres Naturales que era “un barril sin fondo” que abría la puerta para la corrupción, porque los damnificados no sólo resentían los efectos de un sismo o un huracán,sino también de los funcionarios y los supuestos apoyos.

“Por eso desapareció el famoso Fonden, que era un barril sin fondo. Ahora se hace un censo casa por casa. Se ve el daño, con la idea de ayudar de manera directa, a la gente afectada, damnificada. El censo indica que afectación hubo en vivienda, en colectivos, en enseres, todo lo que la gente perdió o el daño que le ocasionó el huracán”.

Sin embargo, reconoció que la canalización de los recursos a la gente y los municipios no será parejo porque “hay quienes están más pobres que los pobres, No puede haber trato igual entre desiguales, la justicia es darle más a quien tiene menos”.

Fuente: La Jornada