Los bosques suelen recibir poca atención de los vacacionistas; sin embargo, con la emergencia sanitaria en el mundo, el potencial de estas áreas fue retomado. Irais González Domínguez y Jesús Alexander Millán Cen, estudiosos de este campo en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), expusieron un proyecto vinculado al turismo, la integración social y la ecología: Pueblos Originarios Coordinados para el Bosque y el Turismo (POCBOTU), que abarca los municipios mexiquenses de Amanalco, Donato Guerra y Temascaltepec.

En su artículo “Los bosques como alternativa turística y desarrollo comunitario”, recientemente publicado en la Revista Universitaria, los expertos en agroindustria rural afirmaron que el suroeste del Estado de México tiene la ventaja de contar con grandes bosques, agua en abundancia y pervivencia de comunidades indígenas, así como cercanía con Valle de Bravo, pueblo mágico que registra alta presencia de visitantes durante todo el año.

Refirieron que desde el 8 de abril del 2022, se puso en marcha la iniciativa POCBOTU, integrada por ejidatarios de los tres municipios para planear y coordinar actividades de agroturismo, salud y recreación. Mencionaron como ejemplos a los parques Corral de Piedra y Senderos San Lucas, donde ya existe la infraestructura necesaria.

Sostuvieron que el vínculo con diversas instituciones como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Subsecretaría de Turismo y Cultura, universidades, bienes comunales y organizaciones civiles fortalece el diálogo, el desarrollo comunitario y la autogestión del territorio. Por tanto, este tipo de proyectos crea alianzas y da pie a esfuerzos que fomentan el bien colectivo, sin perjudicar los ecosistemas donde los parques serán instalados.