Los principales síntomas de contagio por la Covid-19 que la población infantil menor de 12 años registra son los gastrointestinales como diarrea y vómito, así como problemas respiratorios, explicó la pediatra de la Clínica Multidisciplinaria de Salud (CMS) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Susana Hernández Sancha.

La médico detalló que los problemas gastrointestinales son una señal, prácticamente contundente, de que las niñas y niños son portadores del virus SARS–CoV–2, sobre todo si en días anteriores estuvieron en contacto con personas contagiadas.

“No toda la diarrea y vómito es caso Covid. Tenemos que investigar el contacto en la escuela o el antecedente, si estuvo en contacto con personas positivas. Ha habido casos donde los papás están positivos y el niño empieza con síntomas, le hacen la prueba y es negativo. Les comento a los papás que, aunque la prueba haya sido negativa, si tenemos síntomas respiratorios y gastrointestinales por el simple hecho de la convivencia, del contacto familiar, se considera positivo el paciente”, refirió.

Hernández Sancha indicó que, de manera general, la población infantil registra menos contagios con respecto a la población adulta; sin embargo, ha habido un repunte debido a que apenas está empezando la vacunación para este grupo de edad y ante la cepa ómicron, que es más contagiosa que las anteriores.

Recomendó a los padres de familia que en caso de tener un menor contagiado de Covid-19 se le debe aislar por un lapso de 5 a 7 días, hidratarlo de manera constante y estar alerta si presenta fiebre, ya que los menores de un año pueden llegar a convulsionar si no se controla el aumento de temperatura corporal.

“Los cuidados son en casa, aislar al paciente, si la mamá no está contagiada, atender al menor portando siempre el cubrebocas, atender síntomas como la fiebre, lo cual es muy importante en los niños porque sabemos que los menores de un año pueden convulsionar”, dijo.

Hernández Sancha advirtió que en menores con enfermedades base o comorbilidades como insuficiencia renal y asma, entre otras, el cuidado debe ser mayor.

La universitaria reiteró que mantener las medidas sanitarias como el uso de cubrebocas, de gel antibacterial, mantener los espacios ventilados y evitar lugares cerrados con alta afluencia de personas es imprescindible para prevenir un contagio y en el caso de los menores, no dudar en aplicarles la vacuna cuando les corresponda.

Agregó que las vacunas, al igual que pasó con la población adulta, provocarán reacciones secundarias en los menores, las cuales no ponen en riesgo su salud.