Francisco Garfias

Vimos el viernes pasado cómo el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, le habló al oído al diputado Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del PRI, cuando iba camino a la tribuna, en San Lázaro, para entregar el 4to Informe de Gobierno del presidente López Obrador.

A partir de allí todo ocurrió en un santiamén. La diputada del PRI, Yolanda de la Torre, presentó una iniciativa para que el Ejército y la Marina permanezcan en tareas de seguridad pública hasta 2028 y no en 2024, como marca un transitorio en la Constitución. Argumenta que es el tiempo que la Guardia Nacional necesita para desarrollar estructura y capacidades.

Rubén Moreira, coordinador de los diputados del PRI, no tardó en sumarse a la sorpresiva iniciativa que se presentó sin avisar ni al PAN ni al PRD. Una manera de evidenciar que la diputada sólo fue el instrumento para poner la propuesta sobre la mesa.

“Voy a acompañar la iniciativa”, le dijo el coahuilense a nuestra compañera de Imagen Televisión Ivonne Melgar. “Son importantes los partidos, pero es más importante la sociedad”, subrayó.

-¿Hay riesgo de ruptura? —preguntó la reportera.

-Espero que no —respondió Moreira.

Vino la mañanera del martes. El presidente López Obrador saludó la iniciativa del PRI. “Estoy con eso”, dijo, e invitó al PAN y al PRD a sumarse a la modificación al transitorio.

Siguió la gobernadora de Campeche, Layda Sansores. Subió a Twitter un hilo en el que anunció que, por consejo de su abogado, no va a tocar el tema de Alito.

Y no lo hará hasta conocer el resultado de la audiencia sobre el amparo que el priista interpuso para impedir, dijo Layda, “que expusiéramos la información que tenemos”.

* Las señales ominosas para la alianza Va por México están ahí. Marko Cortés estuvo ayer en el Senado. Dio conferencia de prensa. Le pedimos que definiera su postura frente al inesperado movimiento de su aliado.

Respondió: “Yo espero que corrijan, retiren la iniciativa o que la voten en contra, porque, de no hacerlo, el PRI cargaría con la responsabilidad y tendría que explicar por qué no puede continuar la coalición Va por México, ni en lo legislativo ni en lo electoral”.

Más tarde nos dijo, en corto, que no tendría sentido seguir con la alianza si no se cumplen los acuerdos.

La respuesta de Alito al amague del panista fue bravucona, muy a su estilo. Escribió en Twitter: “El PRI no recibe órdenes ni de aliados ni de adversarios. Siempre vamos a construir en unidad y convicción por el bien de México”.

Moreno anunció que hoy a las 10 de la mañana fijará postura sobre la iniciativa.

* Marko Cortés, por cierto, se reunió ayer con Miguel Ángel Osorio, coordinador de la bancada del PRI en el Senado y uno de los críticos internos más duros que tiene Moreno Cárdenas.

El jefe panista le planteó la preocupación por la iniciativa presentada por el tricolor en San Lázaro, según el propio Osorio. Le pedimos una opinión sobre el asunto y el senador priista nos dijo: “Los acuerdos (con la alianza) se tienen que cumplir”.

Minutos después, uno a uno, los senadores del tricolor fijaron postura en contra de la permanencia de las Fuerzas Armadas en las calles cuatro años más. Claudia Ruiz Massieu, Claudia Anaya, Sylvana Beltrones, Nuvia Mayorga, Verónica Martínez, Ángel García Yáñez Manuel Añorve, enlace del PRI con el Senado, dijeron públicamente que, si la iniciativa de la diputada De la Torre llega a la Cámara alta, votarán en contra. Fue notoria la ausencia del senador Jorge Carlos Ramírez Marín, representante del tricolor ante el INE.

El ambiente de la bancada del PRI en San Lázaro es radicalmente opuesto. Fuentes de ese grupo parlamentario nos dijeron que el único diputado del PRI de ese partido que manifestó reservas fue José Yunes Zorrilla. Pide esperar hasta el 2024 para decidir si se prolonga la permanencia de las Fuerzas Armadas cuatro años más. Dependería de los resultados que, hasta entonces, haya logrado la Guardia Nacional.

Para cerrar esta historia, sólo falta que se congele el proceso de desafuero de Alito, que parece ser el objetivo. Si en San Lázaro se aprueba la iniciativa, queda bien con el gobierno federal; si el Senado la rechaza —se requiere mayoría calificada—, queda a salvo la Alianza por México, no transitaría la iniciativa.

Sería la carambola perfecta.

Publicado en excelsior