Las autoridades de Corea del Sur informaron que un policía de la comisaría del distrito de Yongsan (en la capital Seúl) fue hallado muerto en su domicilio. Estaba siendo investigado por posible destrucción de pruebas en relación a la estampida humana ocurrida en el barrio de Itaewon durante las celebraciones de Halloween el pasado 29 de octubre y que dejó 157 muertos y 33 heridos graves.

Los primeros reportes de sus compañeros afirman que el oficial —de 55 años e identificado como Jeong en su apellido— pudo haber cometido un suicidio. Sin embargo, aún se esperan los resultados de la autopsia y no se ha identificado una nota con su posible muerte. Su cuerpo encontrado por un familiar alrededor de las 12:45 horas locales de este viernes, dijo la agencia Yonhap.

Jeong se ha enfrentado a las sospechas de que, después de la tragedia, ordenó la eliminación de un informe de inteligencia interno que daba advertencias previas sobre un posible accidente de seguridad durante las fiestas de Halloween en Itaewon, en un aparente intento de encubrir la inacción.  Encaraba cargos como abuso de autoridad, destrucción de pruebas y negligencia profesional con resultado de muerte.

A su vez, el equipo que investiga la tragedia prohibió a la alcaldesa del distrito de Yongsan, Park Hee-young, a abandonar el país, ya que está siendo acusado de negligencia con resultado de muerte.

Tanto el ayuntamiento de Yongsan como sus departamentos de bomberos y policía están bajo investigación ante la sospecha de que no haber respondido adecuadamente cuando se produjo la tragedia y de que habrían ignorado llamamientos para aumentar la presencia policial en el barrio, donde el número de gente que acudía a celebrar Halloween aumentaba cada año.

Según algunos informes, la alcaldesa estuvo ausente en varias reuniones de alto nivel sobre a gestión de seguridad en el distrito en los días previos al Halloween en Itaewon y tampoco hizo acto de presencia en otras reuniones posteriores de gabinetes de crisis, aunque en este caso no estaba obligada a ello. La investigación se está centrando en contaba con un plan de prevención de desastres adecuado para las multitudes y si cumplió con su deber cuando tocó responder a la tragedia.

La policía se ha enfrentado a amargas críticas del público y al escrutinio por su manejo de la tragedia, especialmente después de la publicación de transcripciones de llamadas de emergencia que mostraban que muchas personas alertaron sobre el peligro inminente y pidieron ayuda horas antes de que ocurriera el aplastamiento.

Fuente: Reuters