El presidente de Perú Pedro Castillo anuncia el cierre del Congreso de la República y decretó el “estado de excepción», esto esto en mensaje a la Nación a pocas horas del debate de la moción de vacancia en su contra, la tercera en su administración.

El Congreso de Perú, dominado por la derecha, debatía una moción de destitución en su contra por «permanente incapacidad moral», una figura constitucional que ya desembocó en la salida de dos ex mandatarios desde 2018. La sesión del parlamento estaba programada a las 15:00 horas (locales) «con el fin de debatir y votar el pedido de vacancia de la Presidencia de la República», según lo aprobado por 73 congresistas hace una semana.

Para remover a un presidente la Constitución de Perú exige 87 votos, una cantidad de la que no dispone la oposición. Castillo realizó anuncio en un discurso a la nación en el que también ha precisado que habrá un toque de queda en el país desde las 22:00 horas locales hasta las 4:00 de la mañana.

«En atención al reclamo ciudadano a lo largo y ancho del país, tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a establecer el Estado de derecho y la democracia, a cuyo efecto se dictan las medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional», anunció Castillo en su mensaje oficial. 

El mandatario peruano delcaró  también que todos aquellos ciudadanos que posean «armamento» ilegal deberán entregarlo a la Policía Nacional en un plazo máximo de 72 horas. Además, agregó durante su discurso que se reorganizará el sistema de justicia y que se convocarán a nuevas elecciones parlamentarias. 

La fiscal de la nación, Patricia Benavides, señaló su «rechazo de manera enfática» a «todo quebrantamiento del orden constitucional», y exhortó al mandatario a «respetar la Constitución, el Estado de Derecho y la democracia que tanto nos ha costado».

«El presidente Pedro Castillo ha dado un golpe de Estado. Ha violado el artículo 117 de la Constitución de Perú y ha pasado a la ilegalidad. Esto es un autogolpe», dijo el analista político Augusto Álvarez.

El anuncio de Castillo tiene lugar poco más de 30 años después del autogolpe del expresidente Alberto Fujimori, que disolvió el Congreso el 5 de abril de 1992. Las Fuerzas Armadas rechazan el golpe de Estado y acuerdan apoyar al Congreso.

Como consecuencia de este anuncio, algunos de los miembros de su gabinete han presentado ya su renuncia, son los casos de los ministros de Trabajo, Alejandro Salas; de Educación, Rosendo Serna; y de Asuntos Exteriores, César Landa, quien ha acusado a Castillo de haber «violado» la Constitución cerrando el Congreso. La vicepresidenta Dina Boularte denunció que se está realizando «un golpe de Estado que agrava la crisis política».

«Condeno enérgicamente este autogolpe de Estado e invoco a la comunidad internacional a ayudar a reencauzar la democracia en Perú. Castillo tomó esta decisión sin mi conocimiento ni apoyo», ha remarcado Landa en Twitter.

En esa línea se ha manifestado el embajador peruano en Naciones Unidas, Manuel Rodríguez Cuadros, quien ha renunciado al cargo «por el golpe de Estado producido en Perú», o el ministro de Justicia, Felix Chero Medina, quien «respetuoso de la institucionalidad», ha dejado el cargo «irrevocablemente».

«Habiéndose vulnerado el Estado de derecho y en la línea con mis principios democráticos, presento mi renuncia irrevocable al cargo de ministro de Economía y Finanzas», ha anunciado también el hasta ahora titular de la carera, Kurt Burneo.

La que era hasta hace unos meses presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, fue a las redes sociales para denunciar el «golpe de Estado» de un Castillo al que ha calificado de «corrupto», al mismo tiempo que ha pedido a las Fuerzas Armadas y a la Policía que defiendan la democracia y asuman su rol constitucional. «¡Los peruanos no permitiremos que nos roben nuestra libertad!», ha escrito.

Fuente: AFP