El último Monday Night Football de la presente temporada en la NFL, tuvo un desenlace dramático, con la suspensión definitiva del juego entre Bengals y Bills, provocado por el desplome del Safety de los Bills de Buffalo, Damar Hamlin, tras un golpe recibido en una jugada en el final del primer cuarto.

La oficina del comisionado general, Roger Goodell, informó la decisión de cancelar el partido y afirmó que mantiene una constante comunicación con la Asociación de Jugadores, sobre la actualidad de Damar Hamlin.

Durante la parte final del primer cuarto, con los Bengals al frente del partido 3-7, Hamlin tackleó al receptor Tee Higgings y aunque se pudo levantar tras dicha jugada, segundos después cayó y perdió el conocimiento. El momento fue tan alarmante, que incluso recibió RCP durante varios minutos, hasta que lograron estabilizarlo y removerlo del campo en ambulancia.

El jugador de 24 años fue trasladado a un hospital cercano, sin dar más detalles sobre su situación. De las últimas escenas vistas en el terreno de juego, ambos equipos se arrodillaron ante la situación vivida con Hamlin y una conmoción general dentro del estadio de Cincinnati, en dónde aparentemente también se encontraban familiares o amigos del jugador.

Tras pláticas con ambos entrenadores en jefe de los equipos y a pesar de la importancia del juego, en la definición de la temporada y por la situación de los Bengals, aún sin confirmar su título divisional en el Norte de la AFC, se determinó dar por finalizadas las acciones del día, con jugadores de los Bills claramente afectados por la situación de su compañero de equipo.