En medio de la crisis política que se vive en Perú tras la destitución del presidente Pedro Castillo, hay una “gran injusticia” que en el fondo se trata de una “oligarquía” peruana y extranjera que “está saqueando los bienes naturales del Perú, el gas, los recursos mineros, y necesitan tener un tener un títere, un pelele, un gobernante a modo, y un congreso también, como lo padecimos aquí nosotros”, afirmó este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Consultado este lunes sobre la decisión de la presidenta de Perú, Dina Boluarte, quien anunció el retiro definitivo de su embajador en México, Manuel Gerardo Talavera, por las críticas que el mandatario ha hecho, López Obrador expresó: “Nosotros no aceptamos toda la farsa que ha significado la destitución del presidente Pedro Castillo, porque no se respetó la voluntad del pueblo de Perú, se pisoteó la democracia y se cometió una gran injusticia al destituirlo y encarcelarlo, y luego establecer de facto un gobierno autoritario, represor”.

Al reprochar que ante este caso hay quienes gritan como pregoneros cuando les conviene, y en otros momentos callan como momias, cuestionó en este contexto a “la prensa mundial, los periódicos más famosos del mundo, OEA, ONU y organizaciones de derechos humanos”. Insistió que “nadie habla de esa gran injusticia”.

Recalcó que “entonces, molesta, indigna, es una gran injusticia, no se puede quedar uno quedar callado, y lo vamos a seguir haciendo”.

También, comparó el caso peruano con las reformas estructurales que se hicieron en los sexenios pasados en México para “entregar los bienes de la nación a empresas extranjeras”, con un proceso de privatización.

Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el jefe del Ejecutivo federal insistió que en el periodo “neoliberal” no hubo reformas para beneficio del pueblo, sino que se avalaron con la intención de ajustar el marco jurídico para saquear a México, de manera similar, dijo, a lo que se vive en Perú.

Fuente: La Jornada