José Antonio Nieto Alva, de 66 años de edad, ha trabajado durante 37 años en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) y está a punto de jubilarse. Su trayectoria laboral en la institución educativa inició en septiembre de 1985, un año después de la inauguración del Centro Universitario Atlacomulco, donde ha trabajado desde entonces.

Durante los primeros cuatro años, Don José trabajó como velador en el campus universitario, que en ese entonces solo contaba con un edificio y sin barda perimetral. Posteriormente, el director de la institución le pidió que se hiciera cargo de un autobús Ford modelo 1974 que había llegado al centro universitario. Debido a que Don José sabía manejarlo, empezó a transportar a los alumnos a sus actividades, principalmente a Toluca.

Don José ha sido el conductor de uno de los dos autobuses que operan en el campus universitario de Atlacomulco durante los últimos 33 años. Su responsabilidad al volante ha sido fundamental para garantizar la seguridad de los estudiantes y de la comunidad universitaria en general. El conductor afirmó que siempre ha manejado con precaución y, gracias a su buen desempeño, nunca ha tenido un accidente.

Sin embargo, no solo se ha limitado a ser conductor. Cuando el autobús está en servicio, Don José ayuda en el mantenimiento del campus universitario, cortando pasto, barriendo, limpiando vidrios y haciendo trabajos como mensajero. “Correspondo con gusto a todo lo que mi universidad me da”, dijo.

Además de su labor como conductor y colaborador en tareas de mantenimiento, Don José siempre ha sido muy respetuoso con los estudiantes y, por esta razón, es muy apreciado por la comunidad universitaria. “Incluso, algunas compañeras de mi hija que también estudiaron aquí hablan muy bien de mí y eso me permite sentirme orgulloso, me inspira a seguir esa línea”, comentó el conductor.

La Universidad Autónoma del Estado de México ha sido fundamental en la vida de Don José y en la de su familia. Gracias a su trabajo en la institución, sus dos hijos pudieron estudiar en la universidad y obtener títulos de posgrado. Su hija estudió Ingeniería en Computación y hoy es Maestra en Educación, mientras que su hijo estudió la Licenciatura en Derecho y ahora es Doctor en Derecho. Ambos estuvieron becados por la institución y su hija tuvo mención honorífica.

Don José está muy agradecido con la UAEMéx porque, además de haberle dado trabajo durante más de la mitad de su vida, le permitió darles estudios universitarios a sus hijos y contar con una vida laboral digna y segura. La pandemia no fue la excepción: “estuve resguardado en casa y la institución jamás dejó de pagarme”, afirmó.

El conductor de la UAEMéx está a punto de jubilarse y, aunque extrañará a la comunidad verde y oro, está feliz de poder estar más cerca de su familia, de su esposa y sus hijos. “Siempre presumo que formo parte de la Universidad Autónoma del Estado de México. Estoy muy agradecido y contento de haberle servido durante tantos años.