Con su nivel actual y en un escenario catastrófico, sin lluvias o escurrimientos, el Sistema Cutzamala sólo tiene agua para abastecer 34 semanas al Valle de México.

Más de cinco millones de habitantes de la CDMX y el Estado de México dependen del abasto que brinda este sistema, inaugurado hace 41 años e integrado por las presas Villa Victoria y Valle de Bravo, en el Edomex, y El Bosque, en Michoacán.

Las tres están en su peor nivel histórico, con 39.5% de almacenamiento global.

Heriberto Montes, gerente de Aguas Superficiales de la Conagua, explicó que el Valle de México vive una sequía que inició en 2019. En lo que va de este año, el déficit de lluvias en la cuenca es de 68%: por cada diez gotas que se precipitaban en años anteriores, ahora sólo caen tres.

Pobladores de Villa Victoria también padecen la sequía. Con trabajos, los esposos Heladio y Josefina recolectan agua en dos tambos negros amarrados en la parte trasera de una camioneta desvencijada.

Cutzamala, víctima de una sequía prolongada; sólo tiene agua para 34 semanas

Ni el bombardeo de nubes lo salva para reabastecerse ante un gasto promedio de más de nueve millones de metros cúbicos de agua a la semana para surtir a cinco millones de habitantes de 12 alcaldías de la CDMX y 14 municipios mexiquenses.

VILLA VICTORIA Y VALLE DE BRAVO, Méx.— En un escenario catastrófico, sin la presencia de lluvias o escurrimientos, el agua que queda almacenada en el Sistema Cutzamala sólo alcanzaría para abastecer 34 semanas al Valle de México.

El Sistema Cutzamala tiene un gasto promedio de más de nueve millones de metros cúbicos de agua a la semana, para surtir a cinco millones de habitantes de 12 alcaldías de la Ciudad de México y 14 municipios del Estado de México. Se calcula que aporta alrededor del 23 por ciento del recurso que demanda la región.

Las sequías prolongadas ligadas a la emergencia climática que se vive a nivel mundial, provocan que cada vez haya menos agua y ni el bombardeo de nubes, iniciado el pasado 28 de marzo, como medida desesperada, ha dado resultados.

Heriberto Montes, gerente de Aguas Superficiales e Ingeniería de Ríos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), explicó que en la actualidad el Valle de México atraviesa por una sequía que inició en 2019.

Las tres principales presas que suministran de agua al Sistema Cutzamala, Villa Victoria y Valle de Bravo, en el Estado de México, y El Bosque en Michoacán, se encuentran en el peor nivel de toda su historia.

El almacenamiento global sigue a la baja y ya descendió de la barrera del 40 por ciento, al colocarse en 39.5 por ciento.

De acuerdo con cifras de Conagua, en lo que va de 2023, el déficit acumulado de lluvias en la cuenca del Valle de México es de 68 por ciento, es decir, por cada 10 gotas que se precipitaban en años anteriores, ahora sólo caen tres.

“Si no se hubiera hecho un uso eficiente del agua en estos últimos años, prácticamente ahorita ya no tendríamos nada en el Sistema Cutzamala, porque por un lado podemos decir: Tenemos poca agua, pero podríamos ya no tener nada”, advirtió el gerente de Aguas Superficiales e Ingeniería de Ríos de la Conagua. 

La Presa Villa Victoria es la más afectada con 27.1 por ciento de llenado y contando. Los montículos de tierra en medio del embalse, son muestra de los bajos niveles del agua; desde el aire se observan las islas de tierra que salen a flote por la sequía.

En segundo lugar de disminución de agua se encuentra la Presa El Bosque con tan sólo 39.5 por ciento de almacenamiento y después la Presa Valle de Bravo con 45.2 por ciento.

ARRECIA LA SED

Los esposos Heladio y Josefina recolectan afanosamente agua en dos tambos negros amarrados en la parte trasera de una camioneta desvencijada.

El escaso recurso lo recolectan arrastrando cubetas por las venas que forman los escurrimientos de agua, que bajan de la parte alta de las montañas hacia la Presa Villa Victoria.

“Venimos aquí por agua para lavar la ropa, los trastes y para podernos bañar, porque ya tiene rato que no bombean agua hacia las casas”, señaló Josefina Dionisio, mujer de cerca de 60 años de edad.

Nadie mejor que los habitantes de esta localidad al noreste del Estado de México, para saber que el futuro nos alcanzó, y que el agua es un recurso cada vez más escaso. 

“El río era grande, había mucha agua, aquí nos teníamos que quitar los zapatos para cruzar, y en el tiempo de lluvia, yo sentía que me llevaba el agua, porque bajaba muchísima corriente”, comentó Doña Josefina, quien asegura que en épocas pasadas las primeras lluvias caían el 3 de mayo, pero ahora si bien les va aparecerán para junio o julio.

Por su parte, Heladio Rebollo, recordó que antes habían grandes aguaceros, y no las contadas lluvias de la actualidad, “que apenas mojan”.

“Aparecen lluvias, pero nada que ver con los tremendos aguaceros de antes, que hasta daban miedo”, indicó.

El hombre dedicado a la siembra de maíz, que de vez en cuando se emplea como albañil, reconoció que la deforestación, por tala clandestina y el desmonte para establecer plantíos comerciales de cedro, ya le están cobrando la factura a Villa Victoria.

“Existe sequía de monte, porque ya no hay árboles que almacenan el agua, ahora son cedros que están sembrando en el monte y que son muy secos”, detalló.

Las mujeres lavando ropa en pequeños arroyos o dentro del vaso de las presas, son muestra de la urgencia que hay por el agua. También se pueden observar decenas de vacas o burros tratando de saciar su sed.

La Comisión Nacional del Agua confía en que después del 15 de mayo, pueda comenzar la recuperación del Sistema Cutzamala, con lluvias importantes, lo que pondría fin a esta prolongada crisis, la peor desde 1996.

“Realmente el patrón de lluvias en esta zona cambia a partir de la segunda quincena de mayo, ese es el momento en que esperamos que empiece la recuperación, como históricamente se ha comportado”, afirmó Heriberto Montes, gerente de Aguas Superficiales e Ingeniería de Ríos de la Conagua.

AGUA VERDE

Con 41 años cumplidos, el Sistema Cutzamala desciende peligrosamente hacia la marca del 30 por ciento de almacenamiento.

El pronóstico es que este año las lluvias serán copiosas por la aparición del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico. Lo importante es que las precipitaciones caigan entre los límites del Estado de México y Michoacán.

“Las cuencas de las presas se ubican en Michoacán y el Estado de México, exactamente en el límite y el punto que puede ayudar a la recuperación es que llueva justo en esa zona”, aseguró el gerente de Aguas Superficiales e Ingeniería de Ríos de la Conagua. 

En un recorrido realizado por Excélsior, se pudo constatar que el agua en los embalses es poca y contaminada, de varias tonalidades de color verde, debido a descargas domiciliarias y comerciales ilegales.

Fidel Sánchez, comerciante de Villa Victoria, dedicado a la venta de pescado a la orilla de la carretera, lamentó que muchas aves migratorias ya no lleguen por la contaminación, y que el ajolote del género Ambystoma, ya haya desaparecido de la laguna.

Cuestionado al respecto, el Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), dependiente de la Conagua, informó que sólo existen dos denuncias populares por descargas ilegales en la Presa Valle de Bravo entre 2022 y 2023, así como una denuncia interna en la Presa Villa Victoria en 2023.

El gerente de Aguas Superficiales e Ingeniería de Ríos de la Conagua, reveló que se hacen visitas periódicas a los embalses, con el objetivo de detener las descargas ilegales.

Sobre el color verde del agua, Heriberto Montes afirmó que está garantizada la calidad del agua que llega a los hogares del Valle de México, ya que el recurso que arriba de las presas a la Planta Potabilizadora Los Berros sale completamente apta para el consumo humano.

El proceso de potabilización dura aproximadamente dos horas, desde que el afluente ingresa a Los Berros hasta que es conducida por las dos líneas del acueducto a la entrada de la Ciudad de México y el Estado de México.

“El punto importante es que la calidad del agua, puede no ser tan buena o no ser potable totalmente, pero la potabilizadora nos garantiza que el agua se volverá totalmente potable para la zona donde se está abasteciendo”, subrayó el funcionario de Conagua.

Otra situación que pone en riesgo la viabilidad del Sistema Cutzamala, son las invasiones en la zona federal, construcciones que se hacen incluso dentro del vaso de las presas, como se pudo constatar directamente con obras en proceso y otras ya concluidas en Villa Victoria y Valle de Bravo.

Al respecto, el OCAVM dio a conocer que tiene registradas cuatro denuncias populares en la Presa Valle de Bravo, dos en 2019, una en 2020 y una en 2021.

Además de cinco denuncias internas por invasión en la zona federal en la Presa Villa Victoria en 2019, 2021, 2022 y 2023, así como una denuncia interna en la Presa Valle de Bravo en 2021.

Mientras que cuenta con cuatro “denuncias relevantes” en Valle de Bravo, tres en 2020 y una en 2023, sin dar detalles sobre el avance de las investigaciones y posibles sanciones. 

EL FUTURO

El Sistema Cutzamala es una impresionante obra de ingeniería inaugurada en mayo de 1982, que enfrenta el reto de buscar nuevas fuentes de abastecimiento y terminar de una vez por todas la construcción de la tercera línea del acueducto, iniciada en 2013, hace 10 años, y que, por litigios y malos manejos en gobiernos anteriores, se sigue aplazando su puesta en operación. 

Según Conagua, el porcentaje global de avance de la línea tres del Sistema Cutzamala es del 97.21 por ciento.

Tramo 1 Túnel Analco-San José-Tanque Pericos: 91 por ciento. Tramo 2 Frente 1, Tanque Pericos-PI 313 km 42+379.53: 100 por ciento. Tramo 2 frente 2, PI 313 km 42+379.53-Tanque Santa Isabel: 98 por ciento. Tramo 3, Tanque Santa Isabel-TO5: 99.85 por ciento.

Fuente: excelsior