Tras una espera de más de medio siglo, el Monumento 9 de Chalcatzingo, una imponente escultura olmeca conocida también como el “Portal al inframundo”, está nuevamente en su lugar de origen, donde fue esculpida hace más de dos mil 500 años y del cual nunca debió haber salido.

Así lo enfatizaron autoridades de las secretarías de Cultura y de Relaciones Exteriores (SRE), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de los gobiernos del estado de Morelos y del municipio de Jantetelco, al entregar formalmente esta pieza al pueblo de México, en una ceremonia realizada en el Museo Regional de los Pueblos de Morelos (MRPM).

Con la representación de la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, la directora general de Promoción y Festivales Culturales y encargada de la Dirección General de Asuntos Internacionales, Mariana Aymerich Ordoñez, distinguió este acto como un reconocimiento al legado de las culturas milenarias, y como ejemplo de la constante labor del Estado mexicano por la recuperación del patrimonio cultural del país, sustraído ilegalmente.

Al día de hoy, informó, son 11,771 las piezas arqueológicas, históricas y de carácter etnográfico las que se han recuperado en la actual administración, como parte de la campaña Mi Patrimonio no se vende, dentro de esta cifra, «la escultura olmeca que hoy celebramos había sido una de las más anheladas por nuestro país», y agregó “Hacemos la invitación a todos los países, autoridades y casas de subasta a decir muy fuerte: mi patrimonio no se vende, se ama y se defiende”.

En su intervención, el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, transmitió a las y los morelenses una felicitación del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y remarcó la política gubernamental por medio de la cual se prioriza que los monumentos arqueológicos se resguarden y exhiban en sus comunidades de origen, no solo como una medida de justicia social, sino también como una herramienta de fortalecimiento de las identidades colectivas.

Acompañado del cónsul general de México en Nueva York, Jorge Islas López, quien asistió con la representación del canciller Marcelo Ebrard Casaubon, el antropólogo anunció que el Monumento 9 permanecerá aproximadamente un año en el MRPM, para finalmente retornar al municipio de Jantetelco y al pueblo de Chalcatzingo, donde se trabaja en la readecuación del museo de sitio, a fin de albergar adecuadamente el monolito precortesiano.

Prieto Hernández destacó las gestiones del director del Proyecto Arqueológico Chalcatzingo, Mario Córdova Tello, quien por más de 25 años siguió los pasos de la escultura, reuniendo documentación de sus características, de su materialidad, de los museos en los que había sido expuesta, al menos en dos ocasiones, en las décadas de 1970 y 1990, así como de informes arqueológicos, entrevistas etnográficas, datos del lugar y el modo en que habría sido saqueada a inicios de la década de 1960.

Gracias a esta labor y con el apoyo de la SRE y del Consulado General de México en Nueva York, el caso fue puesto nuevamente bajo escrutinio en noviembre de 2022, dando pie a una nueva investigación de la Unidad de Tráfico de Antigüedades del Distrito Fiscal de Nueva York, misma que logró su confiscación en Denver, Colorado, y su posterior repatriación a nuestro país el 19 de mayo de 2023.

Tras el acto protocolario, el arqueólogo Mario Córdova Tello brindó una explicación a los cientos de asistentes y medios de comunicación que se dieron cita en el lugar sobre el “Portal al inframundo”, pieza que impropiamente había sido llamada “monstruo de la tierra”, debido a que, subrayó, el término no existe en la literatura olmeca de Chalcatzingo.

Se trata, abundó, de la representación en piedra de una criatura fantástica con las fauces abiertas. A través de formas geométricas y naturalistas, simboliza el acceso a una cueva, entendida esta no solo como el punto de ingreso al inframundo, sino también como el espacio húmedo, oscuro y primigenio de la existencia humana.

Detalló que un par de motivos decorativos a la altura de los ojos de la pieza, similares a gotas de agua, y cuatro flores de bromelia talladas alrededor de su boca aluden al concepto mesoamericano de la “Montaña sagrada” y asocian al Monumento 9 con otros rasgos iconográficos presentes en el Monumento 1 o “El Rey” de la Zona Arqueológica de Chalcatzingo.

En la ceremonia también estuvieron el coordinador de Desarrollo Turístico de Morelos, Marcos Matías Alonso, con la representación del gobernador del estado, Cuauhtémoc Blanco Bravo; el alcalde de Jantetelco, Ángel Domínguez Sánchez; el titular del Centro INAH Morelos, Víctor Hugo Valencia Valera, y el titular del MRPM, Rodolfo Candelas Castañeda.