Reynosa, Tamaulipas —
El asesinato del delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas, Ernesto Cuitláhuac Vásquez Reyna, ha detonado una tormenta política y judicial de alto riesgo. Según documentos oficiales filtrados y reportes periodísticos, Vásquez Reyna encabezaba una investigación contra Tania Gisela Contreras López, presidenta electa del Poder Judicial estatal, por presuntos delitos de asociación delictuosa, tráfico de influencias y vínculos con redes de corrupción.
La carpeta de investigación FED/TAMP/REY/0000954/2025, iniciada el 26 de abril, fue impulsada por el PAN estatal, que denunció a Contreras por haber operado como consejera jurídica de Juan Carlos Madero Larios, y por presuntos nexos con Octavio Leal Moncada, señalado como líder de una “columna armada” en Hidalgo, Tamaulipas.
Además, otra carpeta —FED/TAMP/REV/0000143/2025— la vincula con presuntas irregularidades fiscales y contrabando de combustibles, en lo que se ha denominado “huachicol fiscal”.
El 4 de agosto, Vásquez Reyna fue emboscado en Reynosa. Su vehículo fue atacado con disparos y granadas. La FGR sostiene que el atentado fue perpetrado por integrantes de “Los Metros”, facción del Cártel del Golfo, como represalia por decomisos recientes de más de 1.8 millones de litros de gasolina.
La periodista Azucena Uresti reveló que el delegado tenía al menos dos carpetas abiertas contra Contreras, y que la magistrada ha intentado frenar publicaciones periodísticas que exhiben sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Este viernes, fue detenido Jaret Roberto H., presunto integrante de “Los Metros”, en un centro de rehabilitación en Reynosa. Se le acusa de participar en el homicidio. En el operativo se aseguraron armas largas, cartuchos y droga.

