El Grupo Parlamentario del PRI logró incorporar en la nueva Ley de Salud del Estado de México mecanismos que garantizan recursos para la atención de niñas, niños y adolescentes con cáncer y enfermedades cardiovasculares graves, consolidando un avance relevante en la protección del derecho a la salud de la infancia mexiquense.
Durante la aprobación del nuevo ordenamiento, se incluyó la propuesta impulsada por la diputada Mercedes Colín, orientada a asegurar la cobertura integral de estos padecimientos, así como la asignación de recursos específicos y la coordinación entre instituciones de salud para garantizar el acceso efectivo a servicios médicos.
La nueva legislación establece un enfoque integral que contempla la prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento y seguimiento de enfermedades de alta complejidad, con el objetivo de evitar que las familias enfrenten gastos catastróficos que comprometan su patrimonio.
Al respecto, la legisladora destacó que la inclusión de estas disposiciones representa un paso decisivo hacia la justicia social, al convertir en obligación legal la atención de padecimientos que históricamente han generado profundas desigualdades en el acceso a la salud.
Asimismo, la reforma incorpora medidas estructurales orientadas a fortalecer el sistema sanitario estatal, entre ellas la eliminación de barreras económicas para personas sin seguridad social, la implementación obligatoria y gratuita de tamiz cardiológico neonatal y la detección temprana de cáncer infantil, así como el blindaje presupuestal para garantizar la continuidad de los recursos destinados a la atención de la niñez.
El grupo parlamentario priista respaldó la nueva ley bajo el argumento de que la política pública debe traducirse en acciones concretas que atiendan las necesidades más sensibles de la población, particularmente en materia de salud.
En ese sentido, se estableció el compromiso de vigilar la correcta implementación de la ley, asegurando que los servicios sean universales, que exista abasto de medicamentos y que la atención médica se brinde con calidad y oportunidad.
Con esta reforma, el Estado de México avanza en la consolidación de un sistema de salud más equitativo y resiliente, enfocado en garantizar la protección de la niñez frente a enfermedades de alto impacto, fortaleciendo al mismo tiempo la capacidad institucional para responder a uno de los desafíos más sensibles en materia de bienestar social.

