el municipio de Toluca ha decidido reforzar su estrategia anticorrupción apostando por un enfoque preventivo. Así lo expresó el presidente municipal, Ricardo Moreno, al destacar que la prevención constituye la vía más efectiva para combatir la corrupción desde sus raíces, antes de que esta se materialice en prácticas indebidas.

Durante la presentación de los avances del Modelo de Gestión de Riesgos de Corrupción (MOGERIC) 3.0, el edil subrayó que este mecanismo no solo permite detectar posibles áreas vulnerables dentro de la administración pública, sino que también fortalece la integridad institucional y promueve una cultura de legalidad. A través de este modelo, dijo, se consolidan prácticas orientadas a garantizar la transparencia y a recuperar la confianza de la ciudadanía en el servicio público.

Moreno enfatizó que el combate a la corrupción en el ámbito municipal no puede limitarse a acciones reactivas. Por el contrario, requiere voluntad política, disciplina institucional y un compromiso constante por parte de todos los actores involucrados. En ese sentido, destacó la incorporación del Juzgado Cívico al modelo MOGERIC, una decisión que permitirá ampliar el alcance de las medidas preventivas y reforzar los controles internos en áreas clave de atención ciudadana.

“La prevención no es únicamente responsabilidad de las instituciones públicas; también es una tarea compartida con la ciudadanía”, señaló el alcalde, quien hizo un llamado a fortalecer la participación social como elemento indispensable para vigilar el actuar gubernamental. En su visión, una sociedad informada y activa es un contrapeso natural frente a posibles actos de corrupción.

El impacto de la corrupción, advirtió, trasciende lo administrativo. Debilita las instituciones, erosiona la confianza pública y fragmenta el tejido social. Por ello, insistió en la importancia de implementar modelos como MOGERIC, diseñados para identificar riesgos, establecer controles y anticiparse a irregularidades antes de que estas ocurran. Asimismo, reconoció el trabajo de las y los servidores públicos que, desde sus funciones, contribuyen a consolidar una gestión basada en la legalidad y la ética.

Desde el ámbito estatal, el esfuerzo del gobierno municipal fue respaldado por Víctor Romero Maldonado, Secretario Técnico de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal Anticorrupción, quien destacó que la implementación de este tipo de modelos refleja una voluntad institucional genuina. Según explicó, estos ejercicios no solo permiten evaluar procesos internos, sino también identificar áreas de mejora y fortalecer el desempeño de las instituciones públicas.

Por su parte, Alberto Gandara Ruiz Esparza, presidente del Comité de Participación Ciudadana y del Comité Coordinador del Sistema Anticorrupción del Estado de México y Municipios, resaltó la relevancia del informe presentado. Indicó que este permitió realizar un diagnóstico integral del funcionamiento municipal, identificar riesgos potenciales y evaluar la eficacia de los controles existentes, los cuales —según afirmó— alcanzaron niveles altos de desempeño.

Uno de los avances más significativos fue la integración del Juzgado Cívico al Sistema de Gestión de Riesgos de Corrupción (SIGERIC), lo que permitirá dar continuidad a las acciones implementadas mediante indicadores específicos y mecanismos de monitoreo permanente. Esta incorporación representa un paso clave hacia la consolidación de un esquema de mejora institucional sostenido, basado en la evaluación constante y la rendición de cuentas.

La estrategia impulsada en Toluca refleja una tendencia creciente en la administración pública: pasar de modelos reactivos a esquemas preventivos que prioricen la identificación temprana de riesgos. Este cambio de paradigma no solo busca reducir la incidencia de actos de corrupción, sino también construir instituciones más sólidas, confiables y cercanas a la ciudadanía.