Javier Divany Bárcenas
Para los partidos PAN, PRI y MC, así como para los pobladores de los estados de Tabasco, Campeche y Veracruz la presidenta Claudia Sheinbaum ya se tardó en pedir el puesto al director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, a quien le quedó muy grande el paquete y ante las farsas de señalar que funcionarios le ocultaron información sobre el derrame de petróleo crudo en aguas del Golfo de México, hecho que dejó en ridículo a la mandataria.
Mientras la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, burlonamente minimizó el problema de la muerte de especies marinas, así como de la contaminación de las playas, luego se aventó el tiro de decir que el derrame era culpa de un barco particular y que era una fuga menor.
Durante dos meses se registró el derrame en el ducto de Petróleos Mexicanos en aguas del Golfo de México, y tras negar el gobierno federal y el gobierno de Veracruz el grave problema, la Presidencia de la República hoy aceptan que si hubo un gran derrame.
La serenidad con la que Claudia Sheinbaum maneja el tema, donde pareciera que no pasa nada, desde las mañaneras la mandataria también llegó a decir que se trataba de un buque el que había causado los daños.
El caso es que la ineptitud del director de Pemex, Vítor Rodríguez, llevó a Claudia a una serie de inconsistencias en sus declaraciones durante las mañaneras, al grado de negar la gravedad de la fuga de chapopote que llegó hasta las playas de Veracruz, Campeche y Tabasco y también la muerte de miles de peces, aves y toda clase de especie marinas.
Aunque se dice que las válvulas de los ductos ya fueron cerradas y ya no hay fuga en ese lugar, las consecuencias siguen causando daños ecológicos irreversibles.
Desde finales de febrero los satélites, a los que puede acceder cualquier cristiano, ya mostraban la gran mancha negra de combustible que se extendía en el mar y que abarcaba una gran extensión, y que para ello estaban las embarcaciones de contención de fugas.
El gobierno federal no tenía forma de ocultar su error y su negligencia ante este problema en Pemex, pero, en el pasado ese tipo de errores, con los gobiernos neoliberales costaban cabezas, situación que no ha sucedido con gobiernos morenistas. Herencia de Andrés Manuel López Obrador que perdonó todas las burradas de su gabinete.
Los oleoductos de Pemex cuentan con sistemas altamente calificados para la detección de la presión de los mismos, para que en caso de fugas inmediatamente se detecten, además de algún tipo de alarma, que prevenga sobre accidentes.
Las mentiras de Víctor Rodríguez, solo se las creyó Claudia Sheinbaum, pero sobre todo trató de engañar al pueblo de México.
No hay forma de que le hayan mentido al director de Pemex, no hay forma de que no se hubiera enterado Víctor de la gravedad del problema, no existe hasta este momento y en lo que va del gobierno de Claudia Sheinbaum confianza entre su gabinete, trátese de funcionarios menores o de altos funcionarios.
Esta fuga de Pemex, es solo un eslabón de la problemática presidencial, de que a la Presidenta nadie la obedece, nadie le hace caso, nadie le da la información correcta, pero sobre todo nadie la respeta, porque todos esperan que el hombre de Macuspana, Tabasco, Andrés Manuel López Obrador asome la cabeza para aplaudirle todo lo que diga, aunque siga diciendo tonterías.
@javierdivanybz

