El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, informó que actualmente no existe una solicitud formal de extradición contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sino una petición de detención provisional con fines de extradición.
Durante la conferencia matutina, la consejera jurídica del Ejecutivo federal, Luisa María Alcalde Luján, explicó que esta figura está contemplada en el tratado bilateral entre México y Estados Unidos, y requiere que el país solicitante acredite la urgencia de la medida.
De acuerdo con lo expuesto, la Fiscalía General de la República determinó que la solicitud enviada por autoridades estadounidenses no incluye elementos suficientes que justifiquen una detención provisional, por lo que se solicitó información adicional.
La funcionaria señaló que, para proceder, se debe demostrar riesgo de fuga o de obstaculización del proceso, lo cual no fue acreditado en la documentación recibida.
Asimismo, indicó que la difusión pública del caso vulneró la confidencialidad que suelen tener estos procedimientos, lo que puede afectar la presunción de inocencia de las personas señaladas.
Por su parte, la presidenta confirmó que el gabinete de seguridad federal se trasladará a Sinaloa para coordinar acciones con autoridades locales, tras la licencia solicitada por el mandatario estatal.
También informó que se realizó un análisis de riesgo sobre la seguridad personal de Rocha Moya, por lo que actualmente cuenta con protección oficial.
La Consejería Jurídica señaló que no existe un plazo definido para que el gobierno de Estados Unidos complemente la información o presente una solicitud formal de extradición con los elementos necesarios.
Mientras tanto, la agenda de la presidenta continuará fuera de Sinaloa, ya que este fin de semana realizará actividades en el estado de Sonora.
El caso permanece en análisis por parte de autoridades mexicanas, en espera de que se definan los siguientes pasos conforme a los mecanismos legales vigentes.

