El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, lanzó una nueva ofensiva política contra Morena y el gobierno federal al asegurar que la iniciativa para aplazar la elección judicial hasta 2028 representa un reconocimiento implícito del fracaso de la reforma al Poder Judicial impulsada por la Cuarta Transformación.
Durante una rueda de prensa, el legislador priista sostuvo que el PRI advirtió desde el inicio que la reforma judicial no buscaba mejorar el sistema de justicia, sino construir un mecanismo de control político sobre uno de los tres poderes de la Unión. Añorve acusó que Morena impulsó un modelo orientado al “apoderamiento” del Poder Judicial y a la consolidación de un esquema autoritario que —afirmó— pone en riesgo la división de poderes en México.
“El PRI lo advirtió en tiempo y continuo”, señaló el senador, quien insistió en que la elección judicial basada en “tómbolas”, “acordeones” y designaciones sin carrera judicial derivó en la llegada de jueces y magistrados sin experiencia ni capacidad técnica para resolver asuntos jurisdiccionales complejos.
Añorve Baños aseguró que el propio oficialismo terminó aceptando las deficiencias del modelo tras reconocer la necesidad de modificar nuevamente las reglas, aplazar la elección y crear nuevos mecanismos de evaluación y capacitación para aspirantes judiciales. Afirmó que Morena ahora intenta regresar parcialmente a esquemas que antes criticaba, como los exámenes de oposición y procesos técnicos de selección dentro de la carrera judicial.
“Solo están maquillando el desastre”, sentenció el coordinador priista, al acusar que la nueva iniciativa únicamente busca “darle una manita de gato” a una reforma que, según dijo, ya mostró signos de colapso operativo y jurídico. El senador sostuvo que el gobierno se dio cuenta de que no podía empatar la elección judicial con los comicios de 2027 y ahora intenta “batear el bote” hacia 2028 para contener el desgaste político generado por el modelo.
El líder parlamentario del PRI también criticó la intención de crear nuevos comités de evaluación para supervisar los procesos de selección judicial, argumentando que dichos mecanismos mantendrían el control político de Morena sobre quién puede participar y quién queda fuera del proceso.
Además, cuestionó que la reforma propuesta no elimine los llamados “acordeones” electorales ni el acarreo político durante las votaciones judiciales, prácticas que la oposición ha denunciado como instrumentos de manipulación y control del voto. Añorve recordó incluso que simpatizantes de la propia Cuarta Transformación recurrieron a listas y guías improvisadas debido al desconocimiento de los perfiles judiciales sometidos a elección.
“No eliminan el acordeón”, enfatizó el senador, quien consideró incongruente que Morena siga defendiendo una supuesta elección libre y democrática mientras mantiene mecanismos que —afirmó— inducen el voto y distorsionan la autonomía judicial.
El legislador priista también señaló que la creación de salas especializadas dentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación representa otra contradicción del modelo impulsado por Morena, ya que implica regresar a estructuras que anteriormente el oficialismo cuestionaba bajo el argumento de concentrar todos los asuntos en el pleno del máximo tribunal.
Añorve aseguró que el rezago, los problemas internos y las dificultades operativas que actualmente enfrenta el Poder Judicial son consecuencia directa de una reforma improvisada y políticamente diseñada para construir “un Poder Judicial a modo”.
Las declaraciones del coordinador del PRI ocurren en medio del creciente debate nacional sobre la viabilidad de la reforma judicial y después de que el gobierno federal reconociera complicaciones logísticas, operativas y técnicas para realizar la elección judicial en 2027. El Instituto Nacional Electoral también ha advertido riesgos de saturación y colapso operativo si el proceso judicial se empalma con las elecciones federales y locales previstas para ese año.

