El senador panista Marko Cortés Mendoza lanzó una dura crítica contra la reforma al Poder Judicial impulsada por Morena y el gobierno federal, al asegurar que el proyecto no sólo ha debilitado el Estado de Derecho, sino que también está generando incertidumbre económica, afectando la confianza de inversionistas y dañando la generación de empleos en el país.
A través de un mensaje público sobre la propuesta de aplazar la elección judicial hasta 2028, el legislador sostuvo que la llamada “reforma de la reforma” representa un intento aún más grave de control político sobre el sistema de justicia mexicano. Según señaló, Morena pretende mover la elección de jueces y magistrados originalmente prevista para 2027 porque busca garantizar condiciones electorales favorables para imponer perfiles afines al oficialismo mediante una baja participación ciudadana.
“La reforma al Poder Judicial fue una pésima decisión”, afirmó Marko Cortés, al señalar que el actual modelo impulsado por la Cuarta Transformación está destruyendo la confianza institucional y debilitando la certeza jurídica necesaria para el desarrollo económico del país.
El senador explicó que Morena teme enfrentar una elección judicial concurrente con los comicios intermedios de 2027 debido a que en ese tipo de jornadas suele registrarse una participación ciudadana superior al 50 por ciento, escenario que —dijo— reduciría la efectividad de prácticas como los “acordeones” electorales y las estructuras de movilización política utilizadas por el oficialismo.
“Ellos saben que en una elección intermedia votan más del 50 por ciento de los ciudadanos y ahí sus trampas y acordeones ya no les van a funcionar tan bien”, sostuvo el legislador panista.
Marko Cortés acusó además que el gobierno federal decidió recorrer la elección judicial a 2028 debido a la disminución en los niveles de aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum, apostando a un proceso con menor participación electoral donde —afirmó— Morena podría movilizar únicamente a su base política para controlar los resultados.
“Quieren que sólo participe un 10 o 15 por ciento de su base clientelar y así poder imponer los resultados”, advirtió el senador, quien consideró que el objetivo real de la reforma judicial es consolidar un Poder Judicial subordinado al régimen.
El legislador insistió en que México requiere una verdadera reforma judicial enfocada en garantizar independencia, profesionalismo y autonomía para jueces y magistrados, alejando la impartición de justicia de intereses partidistas o decisiones políticas coyunturales.
“Sin jueces imparciales no hay justicia, sin justicia no hay democracia, sin democracia no hay futuro”, expresó Marko Cortés, quien reiteró que continuará impulsando desde el Senado una defensa del Poder Judicial como una institución al servicio de los ciudadanos y no como un instrumento político del gobierno en turno.
Las declaraciones del senador panista se producen en medio del creciente debate nacional sobre la intención del Ejecutivo federal de modificar nuevamente la reforma judicial y aplazar el proceso de elección de jueces y magistrados, propuesta que ya provocó fuertes críticas de partidos de oposición y especialistas en materia constitucional.

