El senador y dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una severa advertencia sobre el riesgo de que grupos del crimen organizado extiendan su influencia hacia el estado de Coahuila, situación que, aseguró, podría replicar los escenarios de violencia registrados en entidades como Sinaloa. A través de un mensaje difundido en su cuenta oficial de X, el líder priista acusó que los gobiernos emanados de Morena han permitido el fortalecimiento de estructuras criminales que hoy mantienen al país sumido en una crisis de inseguridad.

En su posicionamiento, Alejandro Moreno sostuvo que lo ocurrido en Sinaloa representa una señal de alerta para todo México, al considerar que cuando las autoridades pierden el control frente a los grupos criminales, la violencia termina apoderándose de las calles y afectando directamente a las familias mexicanas. El senador afirmó que existe preocupación por presuntos intentos de organizaciones delictivas de ampliar su presencia en otras entidades mediante operadores políticos y programas sociales utilizados, dijo, para ejercer presión y control sobre la población.

El dirigente priista señaló directamente a Américo Villarreal Santiago, encargado de los programas del Bienestar en Coahuila e hijo del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya. Moreno Cárdenas acusó que el mandatario tamaulipeco ha sido señalado en distintas ocasiones por presuntos vínculos y complicidades con grupos del crimen organizado, además de comparar la situación con la del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien sectores de oposición también han cuestionado por temas relacionados con seguridad y violencia en la entidad.

Alejandro Moreno aseguró que Coahuila no permitirá que el crimen organizado influya en las decisiones políticas o de gobierno, y defendió los resultados de las administraciones priistas en materia de seguridad. El senador afirmó que los gobiernos del PRI han demostrado con hechos que es posible mantener el orden y garantizar condiciones de estabilidad para la población, particularmente en entidades gobernadas por ese partido.

El líder nacional del PRI reiteró que continuará denunciando lo que calificó como “narcopolíticos de Morena” y las presuntas complicidades entre actores políticos y grupos criminales. Además, sostuvo que la estrategia de seguridad del actual gobierno federal ha sido insuficiente para contener la violencia que enfrenta el país, por lo que insistió en que la oposición seguirá señalando los presuntos nexos entre funcionarios y organizaciones delictivas.